Dentro de la sexta edición del Premio Maguey, sección del Festival Internacional de Cine en Guadalajara (FICG) sobre diversidad sexual, se exhibió el cortometraje Los desterrados hijos de Eva, dirigido por el tapatío Omar Robles, también codirector de Aurelia y Pedro, cortometraje que recibió una mención especial en la Berlinale 2016.
El tema principal es la reconciliación familiar, al mostrar la historia de Óscar, quien regresa a la ciudad que la desterró, ahora siendo mujer. Su papá está al borde de la muerte y su hermano menor lleno de rencor. Oscar tendrá que superar su propio dolor para sanar las heridas que dejó al partir.
¿Cómo surge la historia?
Cuando escribí la historia mi papá estaba muy enfermo, en el hospital a punto de morir. Quise escribir una historia sobre la reconciliación sobre la familia. Sentí la necesidad de sanar varias cosas que estaban rotas con mi familia.
El contexto social eran las marchas de “Jalisco es uno por los niños”, para darle vuelta atrás al matrimonio igualitario.
¿Qué significa hacer cine en Guadalajara?
Me encanta hacer cine en Guadalajara y crear poco a poco una industria aquí. Creemos que Guadalajara como ciudad tiene historias que contar y cosas importantes que aportar a la cinematografía mexicana Es un esfuerzo por buscar diversidad en las historias y en el cine.
¿Cómo se financió el proyecto?
Tuvo el respaldo de tres instancias: el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes del Jalisco, a través de un apoyo que otorga en la rama de cine; de la Escuela de Imagen y Sonido, en la que estudió el realizador, y de la casa productora Tardígrada.
“Unimos fuerzas como instancia pública, universidad y productora para hacer este corto. Me da gusto que las tres instancias hayan apoyado el proyecto.”
Teresa Amor, protagonista
Omar Robles pensaba en todo momento en Teresa Amor, mujer transgénero que dio vida al personaje de Óscar en el cortometraje Los desterrados hijos de Eva.
“Hay pocos travestis y transexuales en el cine, pero no podemos negar algo que siempre ha sucedido y pretender que no hay nada. Coexistimos todos como especie y me da gusto que se incorporen estas historias.”



