La compañía Ocho Metros Cúbicos presenta: "Venimos a ver nuestros amigos ganar", Compañía 8m3‏




Venimos a ver a nuestros amigos ganar. Pieza escénica que realiza una revisión histórica y actual sobre la discriminación racial. El punto de partida es un hecho ocurrido en el sur de Estados Unidos en 1955, cuando Rosa Parks, una mujer de raza negra, se negó a ceder el asiento a un hombre blanco en un autobús de transporte público. Ante su negativa fue encarcelada, lo que detonó un movimiento social en defensa de los derechos civiles de los ciudadanos afroamericanos. 
Otro suceso es el de los Juegos Olímpicos de México 1968, cuando en la ceremonia de premiación los atletas afroamericanos Tommie Smith y John Carlos realizaron el saludo “Black power” (levantaron el puño con guante negro); el velocista australiano Peter Norman manifestó su solidaridad al portar insignias del Proyecto Olímpico para los Derechos Humanos, lo que le costó el fin de su carrera profesional. 
La obra es un repaso histórico del racismo en sus viejas y actuales formas. Al respecto,  David Jiménez, dramaturgo y director de la obra, comenta que su interés surgió cuando trabajó con un grupo de investigadores de ciencias genómicas en la Universidad de Emory, Atlanta, Estados Unidos, en 2012. De ahí nació la premisa basada en que la genética mal interpretada puede representar una nueva forma de discriminación.
Jiménez opina que al parecer la genética propone un sistema pasivo ante el presente y futuro de los seres humanos. En México se ha esparcido la idea de que la baja estatura y el sobrepeso son elementos intrínsecos a nuestra raza. Los científicos buscan el gen de la obesidad en los mexicanos como un defecto; esta idea  representa una nueva forma de discriminación por “predisposición genética”.
Si el gobierno aportara a los ciudadanos condiciones alimentarias accesibles se reducirían las cifras de enfermedades como diabetes y obesidad, las cuales probablemente ya existan en nuestra información genética en potencia, expresa. El punto central radica en cómo generar las condiciones políticas, alimentarias y sociales para erradicar falsos pensamientos que se repiten constantemente, ocasionando que se conviertan en una “falsa” verdad. Por otro lado, la obra sigue un modelo realista en algunas escenas que contrapuntean con el tono espectacular de un musical que presenta temas de blues y folk.