- Se presentará el martes 1 y el miércoles 2 de marzo en el Teatro Julio Jiménez Rueda con el espectáculo No-menco
El flamenco sirve para expresarse de muchas formas, señala Lina Ravines, directora de Lina Ravines Compañía Flamenca, que se presentará el martes 1 y el miércoles 2 de marzo a las 20:00 en el Teatro Julio Jiménez Rueda con el espectáculo No-menco, “el cual habla de esa parte muy escondida que todos llevamos dentro”, y con el que cerrará la Temporada de Flamenco y Danzas Españolas 2016, organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes.
“Siento mucha responsabilidad y emoción de que sea mi compañía la que cierre esta temporada, ya que implica que debemos hacer un trabajo digno, después de que se presentaron obras de muy buen nivel”, refiere la bailarina y coreógrafa.
Al hablar sobre No-menco, la también psicóloga clínica asevera que a su consultorio llegan muchas personas que dicen no reconocerse a sí mismas y que en ocasiones tienen actitudes que no identifican como propias, pero que en realidad llevan guardadas muy dentro y no salen a relucir porque alguien les dijo que estaban mal o por cualquier otro motivo.
“Es así como mis diez años de experiencia clínica los mezclo con el flamenco. Con la adaptación de ciertas obras a cargo de nuestros músicos trabajamos por medio del compás y de los sentimientos que las personas llevan muy dentro de sí y no suelen compartir con los demás.
“Este espectáculo nació a partir de una situación: cuando te ves al espejo y no te reconoces. Sabes que eres tú, pero es como si te desprendieras. Creo que a casi todos nos ha pasado. Hay días en los que te miras y ves a otra persona, y te preguntas qué hará, qué pensará, cómo bailará. Es una cuestión de introspección personal que decides voluntariamente no contar.
“Todos los números coreográficos son creación mía. Los arreglos musicales los hicimos entre Javier Sámano, Alberto Alvarado y yo”, asegura la también egresada de la Escuela Nacional de Música. El vestuario, en blanco y negro, también lo diseñó Ravines, con manufactura de Leticia Morales. La iluminación estará bajo la supervisión de Rocío Mabarak y Aarón Mariscal.
“En escena me verán a mí como bailarina principal y a los integrantes de mi compañía”. En esta ocasión participan Patricia Villalba, Brenda Cruz, Eduardo González y Bárbara Lona, además de Cecilia Rivera como bailarina invitada. En el cuadro musical estarán los guitarristas Alberto Alvarado y Javier Sámano, el violinista Javier Guillén, el percusionista Rodrigo León y José Becerra en el cante.
No-menco fue estrenada en septiembre de 2015 en Los Talleres, y ahora en este reestreno cuenta con un par de números modificados para darle más fluidez al espectáculo. La temática no cambia, pero las adaptaciones otorgan mejor cohesión y congruencia a la obra.
Lina Ravines agrega que a partir de que esta expresión artística fue declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad se experimenta más allá del flamenco tradicional. “Ya no nada más es guitarra, cante y castañuelas. En la actualidad funciona hasta con una canción de hip hop”.
Comenta que ella en particular utiliza música new age, clásica o simplemente no utiliza música, como en dos de los cuadros de No-menco, basados solo en el movimiento y el zapateado.
Ravines también se ha involucrado en la danza contemporánea: “El flamenco es amable porque permite que todo conviva con él. Actualmente traigo una influencia de danza contemporánea en movimientos que, creo, enriquecen mucho nuestro trabajo.
“A nivel mundial hay figuras muy importantes que hacen flamenco más experimental, como Rocío Molina, Sara Baras, Belén Maya e Israel Galván. He podido aprender de ellos y estoy intentando hacer algo propio, algo mío, como No-menco.
“El ser egresada de la Escuela Nacional de Música también me ha permitido componer. Combino música mexicana y flamenco. En esta ocasión hay arreglos de Agnes Obel a una pieza new age, que se lleva muy bien con el violín, las guitarras, el cajón y la voz de Pepe Becerra.
“También se podrá escuchar flamenco clásico, como una petenera o una granaína, un palo flamenco que no tiene compás, es libre y muy profundo tanto en la guitarra como en el cante”.
Por último, la multifacética artista invitó al público a disfrutar su espectáculo. “Me gusta hacer este tipo de cosas para picar costillas y mover a la reflexión”.



