El video y la analítica de datos son elementos que apoyan al comerciante detallista a entender qué le gusta y qué no le gusta a sus clientes
Por: Riyad Twahir, jefe de la práctica de Bienes de Consumo y Retail en Xerox
El consumidor de hoy se ha vuelto una fuerza que se debe tomar en cuenta. La gente sabe bien cómo quiere que sea su experiencia de compra y tienen la expectativa de que el comerciante la cumplirá sin mayor problema. Así, la experiencia del consumidor se ha vuelto quizás la parte más preciada y delicada de lo que hace un comerciante día con día, y los requerimientos para que eso funcione son más dinámicos que nunca.
En nuestros laboratorios de investigación, colaboramos con los detallistas para anticipar lo que el consumidor quiere y necesita. La analítica de datos de retail y la automatización robótica sirven para reunir información en toda la tienda y generar un panorama completo de lo que funciona y lo que no.
Una de las primeras soluciones para lo anterior es una plataforma de analítica robótica móvil. El robot reconoce tanto productos como etiquetas e indica el pasillo y el anaquel en que se ubican los mismos. Viaja por toda la tienda captando y procesando datos provenientes de distintas cámaras de alta resolución y van grabando dónde y cómo se van colocando los productos. También son estos robots los que cuentan inventario en existencia, garantizan el cumplimiento de la mercancía y generan indicadores con listas de acciones pendientes por fecha.
Ahora, el tema no es solamente el surtido y la promoción de productos. El comerciante obtiene datos reales acerca de la preferencia del consumidor, acerca de cuáles productos son los que busca y compara la gente, la manera en que caminan por la tienda y mucho más.
A continuación presentamos un video que muestra cómo funciona: https://www.youtube.com/watch?v=CiVGMD2j6Is
Mediante el uso de datos en tiempo real, el comerciante puede hacer adaptaciones a la experiencia del cliente e ir modificándola según sus necesidades, gustos y comportamientos, como por ejemplo:
- Saben qué artículos son los que la gente compara y con ello toman decisiones en torno a su colocación, precio, promoción y empaque.
- Brindan información acerca de cómo los clientes recorren la tienda y con ello optimizan el diseño de piso y la colocación de la mercancía.
- Monitorean los tiempos de espera en caja para así establecer el horario de trabajo de los empleados
Los datos están a la mano de todos, el tema es saber usarlos. La capacidad de juntar información acerca de los gustos del cliente y saber usarla a lo a lo largo de toda la experiencia de compra se vuelve una enorme ventaja.



