El cortometraje, un espacio de confrontación: Alejandro Gerber

  • El cineasta mexicano presenta su cortometraje Luces brillantes en la competencia del Festival de Cine de Morelia
  • Ocho historias cortas de ficción apoyadas por IMCINE participan en la décimo tercera edición del certamen


Durante su formación como cineasta, en los años 90, el mexicano Alejandro Gerber recuerda que el cortometraje era el cine mexicano. Muy poca gente podía hacer largometrajes y no había mecanismos de financiamiento como los que actualmente existen.
“Desde ese punto de vista le tengo mucho respeto a este formato. El corto era el recurso creativo máximo. Después se abrió el camino para hacer largometraje y evolucionar hacia allá”, comenta en entrevista el egresado del Centro de Capacitación Cinematográfica (CCC).
Para el director de la película Viento aparte (2014), el cortometraje representa un espacio de aprendizaje, de libertad, de confrontación y reinvención de uno mismo. Al generarle tal afecto, quiso desarrollar una historia corta a la que tituló Luces brillantes.
Gerber nos sitúa en una la playa, donde el pequeño Tomás, acompañado por su madre, están a la espera de observar unos misteriosos objetos luminosos que se aparecen por las noches.
El fenómeno ocurre: Un OVNI (objeto volador no identificado) sobrevuela la playa ante el asombro de un puñado de asistentes. Sin embargo, el objeto volador podría no ser lo que parece; y la familia de Tomás podría también no ser la que él piensa que es.
“El corto surge a partir de la lectura de una crónica periodística que también se llama Luces en el cielo. En ella se habla sobre la entrada del narcotráfico a Veracruz. Es una mezcla entre la fantasía infantil con la realidad de la violencia que estamos viviendo”, explicó el cineasta.
Sobre la necesidad de contar una historia de este tipo a través de la mirada de un niño, Gerber compartió que como realizador tiene la sensación de que cuando uno utiliza la violencia cruda -algo que también es un recurso válido para él- se deja perplejo al espectador y no le permite reflexionar.  
“Quería generar una metáfora donde el personaje se da cuenta que el mal no viene de afuera sino que a veces sale de uno mismo y pertenece a nuestras propias rutinas de sobrevivencia. Quería plantear esa ironía en donde la sobrevivencia de una familia implica la destrucción de un país y una sociedad”, agregó.
Luces brillantes, apoyado en su producción por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), participa actualmente en la competencia de cortometraje de ficción de la décimo tercera edición del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM).

Ocho cortometrajes de ficción del IMCINE en Morelia
En la selección oficial del 13º Festival Internacional de Cine de Morelia participan ocho producciones de ficción apoyadas por el Instituto Mexicano de Cinematografía (IMCINE), incluida Luces brillantes, de Alejandro Gerber.
Se trata de A través de los párpados (2015), de José Luis Briones; Cuarto de hotel (2015), de Alejandro Zuno; Gloria (2015), de Luis Roberto Hernández de la Peña; y Luisa (2015), de Alejandra Sánchez.
Completan la lista Tome la pistola y empiece a despachar (2015), de Eduardo Sabugal Torres; Trémulo (2015), de Roberto Fiesco; y Un paso hacia el camaleón(2015), de Francisco Fuentes Lara.
Estas historias representan el compromiso del IMCINE por apoyar a las nuevas generaciones de cineastas y ser parte de la diversidad que vive el cine mexicano hoy en día a través de sus temáticas, narrativas y formatos.