La cinta del director Alberto Bojórquez no sólo es el Retrato de una mujer casada, es la historia de muchas de ellas. Es el reflejo de la mujer mexicana en los años setenta en su camino a la emancipación. Los primeros gritos de mentes subversivas que buscan romper los moldes impuestos por la arraigada tradición machista en nuestro país, tema que sigue presente en nuestro cotidiano actual.
Actuaciones memorables como la de Alma Muriel representando no sólo el personaje de Irene, sino el de la madre, la ama de casa y la estudiante que vive con su esposo Guillermo (Gonzalo Vega) el cual aparentemente le da la vida de clase media a la que toda mujer aspira, pero que no le entrega del todo la libertad que por derecho de le pertenece.
Dentro de ese letargo de estabilidad en el que vive Irene, se sabe distinta y vive en disyuntiva del conflicto de la transición de salir del hogar para explorar áreas que le resultaban desconocidas e inalcanzables y su papel de mujer medianamente sumisa. Situación que por más que ella no la busque está destinada a la fatalidad inminente.
Hace temblar no sólo la ideología de los hombres sino despierta la curiosidad de las mujeres que la rodean pues la ven como una mente moderna y transgresora a la que conviene seguir. Gracias esta actuación, Alma Muriel fue nominada al Ariel a la Mejor Actriz en 1983 y compartió créditos en este filme con la actriz Patricia Reyes Spíndola.
Este filme también hizo acreedor a su director a una Diosa de Plata por Mejor Guión, con el que se destaca su habilidad única por retratar hechos cotidianos con trasfondos complejos que se viven en una sociedad llena de cambios y retrocesos sociales donde los personajes transitan entre lo que quieren, lo que deben y lo que terminan por hacer.
Todo esto acompañado por imágenes de algunos puntos de la Ciudad de México que traerán recuerdos a aquellos que la han visto transformarse: la antigua Cineteca Nacional, Ciudad Universitaria, la Alberca Olímpica e incluso, las viejas cabinas telefónicas que denotaban el rápido progreso urbano.
En FilminLatino contamos con dos cintas de este importante director, Retrato de una mujer casada y otro de los grandes clásicos del cine mexicano: Fé, esperanza y caridad.
Debido a la importancia de esta película, la versión disponible en la plataforma cuenta con una gran calidad, debido al proceso que se le realizó en el laboratorio de Restauración Digital tanto para su digitalización, estabilización de color y sonido, gracias al Instituto Mexicano de Cinematografía en conjunto con la Cineteca Nacional para preservar las joyas cinematográficas del país.
El IMCINE, a través de FilminLatino, ha centrado algunas de sus acciones en estabilizar algunos materiales de su acervo, en un trabajo coordinado con la Cineteca Nacional, que son considerados filmes referenciales de una época del cine mexicano.
Esta acción comenzó con Los murmullos, de Rubén Gámez, después vino Mariana, Mariana, de Alberto Isaac y El imperio de la fortuna, de Arturo Ripstein.
También se han recuperado para alimentar la memoria fílmica nacional, El lugar sin límites, de Arturo Ripstein; Cuartelazo y El rincón de las vírgenes, de Alberto Isaac; Los indolentes, de José Estrada; Vidas errantes, de Juan Antonio de la Riva; Miroslava, de Alejandro Pelayo y Una cita de amor, de Emilio El Indio Fernández.
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