- Uno de los filósofos del marxismo más importantes en español
- Participaron Adolfo Castañón, Ambrosio Velasco, José Manuel Mateo y Edgar Bermejo
El filósofo y poeta hispano-mexicano Adolfo Sánchez Vázquez fue recordado en el centenario de su natalicio. El evento se realizó en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes con la participación de Adolfo Castañón, Ambrosio Velasco, José Manuel Mateo y Edgar Bermejo, como moderador.
Adolfo Sánchez Vázquez (Cádiz, España, 1915-ciudad de México, 2011) apoyó la Guerra Civil en España desde las letras: en 1936 dirigió el semanario del Frente Popular de Madrid, Línea, y el diario de las socialistas unificadas Ahora. Sin embargo, en febrero de 1939 tuvo que dejar la Península Ibérica y partió rumbo al exilio.
A bordo del Sinaia, uno de los primeros buques que llegaron a México con refugiados españoles, Adolfo Sánchez Vázquez llegó al puerto de Veracruz el 13 de junio de 1939. Años más tarde, el 7 de enero de 1941, se naturalizó mexicano. Sus estudios en filosofía, que había comenzado en la Universidad de Madrid, los continuó en la Facultad de Filosofía y Letras (FFyL) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Su obra se singulariza por su fidelidad a una inquietud filosófica. Sánchez Vázquez no sólo es un filósofo del exilio. Su obra filosófica expresa esa búsqueda constante. No solo fue un exiliado o desterrado, sino que fue y es un viajero, un peregrino por el país de la crítica en un mundo erizado de ortodoxias”, dijo en entrevista el ensayista Adolfo Castañón.
En México Adolfo Sánchez Vázquez colaboró para revistas literarias y publicó el libro de poesía El pulso ardiendo (1943). No obstante, su obra está enfocada al ensayo y la filosofía, resaltan sus estudios sobre el pensamiento marxista. “Nunca olvidó que en sus años jóvenes fue un poeta. Ese recuerdo de algún modo alimentó su pensamiento”, refirió Adolfo Castañón.
La obra filosófica sobre el marxismo de Adolfo Sánchez Vázquez sobresale por ser de las primeras escritas en español. De tal forma, destacan los libros de teoría y de ensayo: Las ideas estéticas de Marx (1965), Filosofía de la praxis (1967), Sobre el arte y la revolución (1975), Del socialismo científico al socialismo utópico (1975), Ensayos marxistas sobre historia y política (1985), entre otros.
En la década de los setenta, Adolfo Sánchez Vázquez estuvo al frente del Colegio de Filosofía de la FFyL de la UNAM y de la Asociación Filosófica de México, de la cual fue miembro fundador. Asimismo, formó parte del Comité Internacional de Estudios Estéticos y del Instituto Internacional de Filosofía, con sede en París, Francia. Recibió numerosos reconocimientos nacionales e internacionales, como el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2002 en el apartado de historia, ciencias sociales y filosofía.
En México recibió el doctorado Honoris Causa por la UNAM, la Universidad Autónoma de Puebla, la Universidad Autónoma de Nuevo León, la Universidad Michoacana y la Universidad de Guadalajara; en España por la Universidad de Cádiz, la Universidad Nacional de Educación a Distancias de Madrid y la Universidad Complutense de Madrid; y en Argentina por la Universidad de Buenos Aires.



