La narración oral resurge a pesar de la tecnología

  • Narrar es hablar desde el alma para hacer surgir la imaginación, dijo la narradora Leonora Torres
  • Participó en el ciclo Temprano cuentan los abuelos, organizado por el INBA









“Narrar el arte del calor humano surge de las ganas de contar las historias que nos han conmovido, que nos han gustado, que hemos apreciado. Además, es un arte muy antiguo. Desde los inicios de la humanidad, narrar oralmente historias servía para trasmitir experiencias, conocimiento, vivencias.

“Sin embargo, con el surgimiento de la tecnología y los medios electrónicos, se pensó que se estaba perdiendo, pero no es así, actualmente hay un resurgimiento muy fuerte que involucra también a jóvenes y a niños”.

Lo anterior lo afirmó la narradora oral Leonora Torres al participar en días pasados en una sesión del ciclo Temprano cuentan los abuelos, en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, y que organiza el Instituto Nacional de Bellas Artes desde hace tres años con el propósito de fomentar la narración oral entre los adultos mayores de 60 años.

En la sesión, de la voz de Leonora Torres surgió el cuento de Toño, un niño de la calle que con base en el esfuerzo logra convertirse en doctor; sin embargo, esa misma voz no sólo contó sino que jaló vivencias, anécdotas de los que la escuchaban: “Este es el trabajo del narrador oral,” aseguró quien es considerada como una de las más destacadas narradoras en México.

La artista aseveró que el renacimiento del arte de contar se debe “a la distancia y frialdad que provoca la convivencia mediada por las pantallas y en las que vivimos hoy en día”.

Por el contrario --expresó ante un público formado por adultos, pero también por jóvenes y niños--, la narración oral logra rescatar ese calor humano que no pueden lograr las imágenes, porque este arte sólo surge con el contacto cercano de los otros.

Hay que agregar, apuntó, que especialmente los mexicanos poseemos grandes raíces fundadas en la narración oral, que aún están muy vivas y que provienen de las culturas indígenas. “Para ellos es un arte de su día a día, en el que el chamán narra a su pueblo los mitos cosmogónicos y los relatos fundacionales de sus culturas”, recordó.

Y añadió: Por eso es una tradición que se debe continuar. Yo me incorporé al taller de Armando Trejo hace dos años, porque era maestra de profesión y en esa época compartí muchas historias con mis alumnos.

“En el taller seguimos la técnica del maestro Francisco Garzón Céspedes, con la cual el narrador desaparece para solamente manejar su voz y hacer surgir la imaginación del oyente, en la que uno no tiene que vestirse ni actuar, solamente hablar desde dentro, con su alma. Esto es lo que llega al escucha, lo conmueve y lo puede cambiar”, concluyó.

Temprano cuentan los abuelos se lleva a cabo cada quince días en el Centro de Creación Literaria Xavier Villaurrutia, en la colonia Condesa, y es de entrada gratuita. La siguiente presentación se realizará el 8 de julio, a las 11:00 horas.