Luminiscencia, exposición del taller de joyería de la Escuela de Artesanías

  • Diseños exclusivos de los jóvenes que se forman como técnicos artesanales
  • Aretes, anillos, collares, pulseras, brazaletes, gargantillas, dijes, prendedores y portarretratos, entre otros objetos, integran la muestra
  • Será inaugurada el viernes 26 de junio a las 19:00 horas en la galería principal de la institución educativa del INBA








Luminiscencia es el título de la exposición anual en la que los alumnos del taller de joyería de la Escuela de Artesanías del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) presentan los mejores objetos elaborados en los tres niveles de formación de la carrera de técnico artesanal en joyería y orfebrería, impartida en la mencionada institución académica.

La inauguración se llevará a cabo el viernes 26 de junio a las 19:00 horas en la Galería Principal de la Escuela de Artesanías (ubicada en Xocongo 138, colonia Tránsito), donde permanecerá abierta a todo el público hasta el 9 de julio, de lunes a viernes de las 10:00 a las 14:00 horas y de las 16:00 a las 18:00.

Tres trabajos de cada alumno que cursa la carrera integran la muestra. Hay tres grupos de 15 alumnos en el turno matutino e igual número en el vespertino, por lo que son 270 piezas en diversas técnicas las que serán exhibidas.

Alejandro Alva, profesor del taller de joyería, expuso que los alumnos eligen para la exposición sus mejores aderezos: aretes, anillo, pulsera o brazalete, dije, cadena o gargantilla y prendedor. Si solo tienen algunas piezas con el mismo diseño es considerado como un medio aderezo.

“Se podrá ver claramente el avance de un grado a otro. Los estudiantes de primer año crean aretes o anillos, pues en ese nivel aprenden a fundir, calar, combinar metales, soldar y hacer acabados; los de segundo experimentan con el repujado y cincelado, de tal forma que veremos trabajos en cobre con mayor formato, como brazaletes, gargantillas, portarretratos o charolas, y los más avanzados, en el tercer año, practican técnicas muy finas, como la filigrana, el damasquinado o el mokumé gane, una técnica japonesa, en piezas que denotan un estilo más artístico” indicó Alva.

“Generalmente los alumnos sobrepasan las expectativas, pues las piezas poseen diseños singulares y de gran calidad. Nos hemos encontrado que año con año vienen personas a la exposición para admirar e incluso comprar o copiar los diseños de los jóvenes. Las piezas pueden estar sujetas a la venta, dependiendo de los creadores. Hace tres años que los estudiantes participan activamente en la selección de piezas, el montaje museográfico e incluso en los detalles de la inauguración. La muestra cada vez mejora en calidad”, señaló el docente con 16 años de servicio.

Estas exhibiciones anuales, apuntó el profesor Alva, fortalecen la confianza de los alumnos, quienes al término de su formación aspiran a desarrollar diversos proyectos profesionales que van de la docencia a la creación de empresas y talleres propios o en equipo, e incluso a la comercialización de sus piezas por internet, lo cual les ha dado grandes beneficios a los jóvenes, quienes pueden vivir del oficio desde los primeros semestres de su formación.

“Es un oficio muy productivo que permite manifestar la creatividad artística de cada alumno. Nos hemos dado cuenta que poseer tantas cabezas que trabajan en sus diseños personalizados nos ha convertido en un centro potencial de creatividad. Aunque no producimos productos de primera necesidad, jamás se carece de compradores interesados en obras únicas y de gran calidad. Afortunadamente en México se tiene una gran cultura en joyería y orfebrería”, finalizó el entrevistado.