- El miércoles 22 de abril al mediodía en la Facultad de Arquitectura de la UNAM
- Segunda y última mesa de las Jornadas de Reflexión en torno al arquitecto
- En el centenario del nacimiento del también escritor y filósofo
Las Jornadas de Reflexión Alberto T. Arai. Más allá de los frontones continúan el miércoles 22 de abril a las 12:00 horas en el Aula Mario Pani de la Facultad de Arquitectura de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) con el panel titulado Arquitectura, regionalismo y modernidad.
En esta segunda y última sesión del ciclo participarán los especialistas Dolores Martínez Orralde, directora de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA); Louise Noelle, del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM; Catherine Ettinger, de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo; Cristina López Uribe, Elisa Drago Quaglia y Alejandro Villalobos Pérez, de la Facultad de Arquitectura de la UNAM, y, como moderadora, Jimena Torre, de la misma escuela universitaria.
Organizadas por la Dirección de Arquitectura del INBA y la Facultad de Arquitectura de la UNAM, las Jornadas de Reflexión conmemoran el centenario del nacimiento del también escritor y filósofo, Alberto T. Arai, arquitecto mexicano-japonés, quien desde la filosofía y la teoría dejó un valioso legado de conocimientos de la práctica en la materia.
Estas actividades interdisciplinarias toman como base las propuestas teóricas de la arquitectura y el pensamiento filosófico de Alberto T. Arai para abordar las temáticas elegidas bajo una postura reflexiva, contemporánea y vinculante entre las culturas mexicana y japonesa.
Dolores Martínez señala que el objetivo de las jornadas es “rescatar del olvido algunos de los primeros discursos y razonamientos planteados por el joven arquitecto-filósofo”.
Menciona entre ellos su Proyecto de la ciudad obrera en México, D.F. que, basado en una doctrina socialista, presentó Arai en el XVI Congreso Internacional de Planificación y de la Habitación en agosto de 1938, en colaboración con Raúl Cacho, Enrique Guerrero y Balbino Hernández.
En este valioso documento poco divulgado entre las actuales generaciones –agrega Martínez Orralde–, se incluye el Manifiesto a la clase trabajadora elaborado por la Unión de Arquitectos Socialistas.
Se trata, considera, de la síntesis de los ideales que adoptaron tanto el arquitecto Arai como los partidarios de la doctrina socialista de la arquitectura con la idea de “resolver los problemas de la habitación obrera y campesina, y de los locales de trabajo y esparcimiento de la clase trabajadora”.



