La Compañía Nacional de Teatro participará en la celebración del Día Mundial del Teatro

  • Ofrecerá una lectura dramatizada de la obra Los ciegos de Maurice Maeterlinck
  • Arturo Beristain dirige y participará como actor al lado de sus compañeros del elenco estable de la Compañía, entre quienes se encuentran Ana Ofelia Murguía, Angelina Peláez y Farnesio de Bernal
  • El sábado 28 de marzo a las 19:00 horas en el Teatro Salvador Novo de la Escuela Nacional de Arte Teatral del INBA, en el Cenart




Escrita en 1890 en un lenguaje minimalista, Los ciegos (Les Aveugles) de Maurice Maeterlinck aborda la soledad que evoca la pérdida de Dios, lo que le da una resonancia moderna. Es una obra fascinante por lo insondable de su planteamiento. Si bien muestra la fragilidad del ser humano y su imperfección, que lo mantiene desprotegido frente a las fuerzas de la naturaleza, también intenta comprender los misterios sobre Dios y la muerte.

Una gran cantidad de detalles quedan oscuros o confusos para el espectador, y ahí reside la fascinación de este texto sobre el que se podrá volver una y otra vez para descubrir siempre algo nuevo, afirma Arturo Beristain, director de la lectura dramatizada de esta obra con la que la Compañía Nacional de Teatro celebrará el Día Mundial del Teatro, el sábado 28 de marzo a  las 19:00 horas en el Teatro Salvador Novo de la Escuela Nacional de Arte Teatral del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), ubicada en el Centro Nacional de las Artes (Cenart).
Hay entre nosotros seres que nacen, crecen, perviven y mueren sin pensamientos o futuro verdadero. La conciencia de la inconciencia de la vida es el más antiguo impuesto a la inteligencia. Los ciegos de esta conciencia no son más que cadáveres aplazados. Capaces de cometer atrocidades inconcebibles, han pervertido el entorno y cegado a muchísimos, convirtiéndolos en cómplices por omisión, señala la obra en cuestión.

Ciegos del alma, de los ojos, de los oídos, su miseria espiritual corroe nuestra suave patria y la hace blandengue, obesa y amarga. Llevamos la conciencia de la derrota como un pendón de victoria, describe Maeterlinck.

Una ciudad. Una plaza. Una calle desierta. No es esa donde no pasa alguien, sino donde los que transitan por ella lo hacen como si estuviera desierta. Hoy se vuelve pertinente, más que nunca, retomar un texto como Los ciegos de Maeterlinck, dramaturgo y ensayista belga en lengua francesa ganador del Premio Nobel de Literatura en 1911, y principal exponente del teatro simbolista.

En Los ciegos, 12 rostros surgen, de repente, en la oscuridad. Rostros de hombres y mujeres; todos ciegos. Perdidos en el bosque, lejos del hospicio en el que viven, esperan a su guía que no responde. Se sientan, inmóviles, tratando de escuchar los mínimos signos a su alrededor. Hablan solo para confirmar su propia existencia. La ansiedad se desliza entre sus palabras, en los silencios, al igual que los ruidos sordos que atraviesan la escena. Es una obra sobre la fragilidad de la condición humana.

En la lectura dramatizada participarán Farnesio de Bernal, Ana Ofelia Murguía, Angelina Peláez, Érika de la Llave, Mariana Giménez, Gabriela Núñez, Israel Islas, Andrés Weiss, Arturo Beristain y David Lynn, actores del elenco estable de la Compañía Nacional de Teatro.