Las edades felices, saldo de cuentas con el amor y la vida: Margarito Cuéllar

  • El escritor potosino, radicado en Monterrey, obtuvo el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2014
  • El poemario es una visión del país desencantada, narrada a la vez en un tono sarcástico, afirmó el galardonado



“Un reconocimiento que llega en mi madurez literaria, otorgado por instituciones tan importantes como el Instituto Nacional de Bellas Artes y el Gobierno del Estado de Tabasco, es algo que me llena de regocijo”.

Así se refirió en entrevista el poeta, narrador y periodista potosino, radicado en Monterrey, Margarito Cuéllar, quien obtuvo el Premio Iberoamericano de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2014 por su libro Las edades felices.

Cuéllar afirmó que recibir esta distinción que entregan anualmente el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (Conaculta), el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el Gobierno del Estado de Tabasco a través de su Instituto Estatal de Cultura “es significativo por ser Tabasco la cuna de dos poetas determinantes en mi formación: Carlos Pellicer y José Carlos Becerra”.

Con una trayectoria de más de 30 años, el escritor resaltó la importancia de que se haya premiado un libro por el que apostaron Ediciones Hiperión –referente en materia de poesía– y la Universidad Autónoma de Nuevo León, su alma máter.

Respecto al título de su obra, Las edades felices, comentó que se trata de un sentido figurado. “Es un trabajo armado en una etapa de desasosiego, de exilio en muchos sentidos. Es el saldo de cuentas con el amor y la vida, y la apertura a nuevos espacios de la existencia”, afirmó.

Agregó que se trata de “una visión del país un tanto desencantada, narrada a la vez en un tono sarcástico y que intenta apoyarse en la filosofía, sobre todo a través de alusiones a Sócrates y a los cínicos. Las edades felices pueden ser los instantes más luminosos, pero también ciertas atmósferas grises”.

El libro contiene 40 poemas, divididos en cuatro apartados. La mayoría de los textos están escritos en verso libre, aunque también hay varios poemas en prosa.

“La poesía siempre está ahí, no tiene por qué llegar a su fin”, responde el autor a la pregunta de si en un mundo donde predomina lo visual tiene cabida la lectura de la poesía.

“Si bien se lee poco y se edita poco, la poesía siempre es un elemento necesario en la literatura y en la vida de las personas. Lo visual también tiene mucho de contenido poético y las otras artes también están impregnadas de poesía. De modo que no hay un predominio de una tendencia sobre a otra, sino más bien un complemento. Comparada con la narrativa, la poesía efectivamente se lee menos, pero siempre está ahí, dando la batalla contra géneros más comerciales”.

Comentó, asimismo, que en 2012 había reunido su poesía completa en Música de las piedras: “De ese tiempo a ahora solo he publicado Las edades felices, pero como parte de mi compromiso con el Sistema Nacional de Creadores de Arte estoy armando tres libros entre 2014 y 2016, que son Apuntes del fin del mundoLas edades terrestres y Oceánidas”, informó el escritor potosino.

Asimismo, refirió que con una beca del Gobierno de Nuevo León concluye actualmenteLa tierra prometida o teoría de la belleza.

Hizo énfasis en que “un poeta no se hace solo. Atrás están autores, libros, versos, poemas que van conformando el soporte con el que el poeta hace su casa de palabras, y el cual crece con los años, se enriquece y deja profunda huella en el autor.

“En mi caso, mucho tengo que agradecer a José Emilio Pacheco, José Carlos Becerra, Gabriel Zaid; a los poetas brasileños, a los beats, a los surrealistas; a Nicanor Parra, Gonzalo Rojas, Vicente Huidobro; al rock, a la música popular; a Olga Orozco, Alejandra Pizarnik; a Julio Cortázar, Gabriel García Márquez, Juan Rulfo, Fernando del Paso… en fin, faltaría espacio para señalar nombres y obras que marcan para siempre y determinan un rumbo”.

Margarito Cuéllar obtuvo el reconocimiento de poesía otorgado por Radio Francia Internacional y Radio HJCK de Colombia en 2003 y el Premio a las Artes 1995 de la Universidad Autónoma de Nuevo León por trayectoria en las áreas de poesía y ensayo.

Ha publicado crónicas, artículos y textos literarios en periódicos, revistas y suplementos de México, Estados Unidos, Brasil, España, Ecuador, Cuba y Colombia, países donde también ha impartido talleres, lecturas y conferencias.

Ha sido becario del Fondo Estatal para la Cultura y las Artes de Nuevo León en el área de letras (1998) y beneficiario de los programas de Fomento a Proyectos y Coinversiones Culturales (1998-1999 y 2003-2004) y de Residencias Artísticas México-Colombia (1998-1999) del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.