- Obra prohibida por la iglesia católica por ser considerada inmoral
- La transgresión siempre ha existido y a veces no está de más saberlo: Carlos Antonio de la Sierra
- El martes 9 de diciembre a las 19:00 horas en la Capilla Alfonsina
En la última sesión del ciclo de conferencias Literatura y transgresión: Libros malditos, el escritor Carlos Antonio de la Sierra hablará sobre la novela Rojo y negro(1830) del autor francés Henri-Marie Beyle (Stendhal), una de las obras más importantes de la narrativa europea, la cual aborda las preocupaciones de la Francia de principios del siglo XIX. Fue prohibida por la iglesia católica por ser considerada inmoral. La cita es el martes 9 de diciembre a las 19:00 horas en la Capilla Alfonsina.
“Quise terminar el ciclo con una novela emblemática y trascendental por varias razones. Por un lado, estamos ante una de las obras fundamentales de toda la narrativa decimonónica europea y que influyó a muchas generaciones posteriores en términos de estructura, propuesta estética, abordaje de temas, etcétera. Por otro, porque creo que es un libro que me ayudará a cerrar la tesis inicial del ciclo de conferencias: ¿por qué la literatura, o más allá, la lectura, si lo vemos en un contexto más amplio, es perniciosa?”, dijo Carlos Antonio de la Sierra en entrevista para la Coordinación Nacional de Literatura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA).
A lo largo de varias sesiones de Literatura y transgresión, Carlos Antonio de la Sierra (Morelos, 1972) ha discutido obras y autores que por cuestiones ideológicas han sido condenados, prohibidos o invisibilizados. “Quizá Rojo y negro de Stendhal sea el menos maldito de todos los comentados en el ciclo. Lo seleccioné porque en 1848 fue incluido en el Index librorum prohibitorum de la iglesia católica. También porque fue prohibido y, en algunos casos, los ejemplares quemados tan pronto descendieron del avión, por algunas dictaduras latinoamericanas”, comentó.
Para De la Sierra, Stendhal es quizá el primer gran novelista del siglo XIX, pues fue el primer escritor que apostó a la gran novela total a manera de comedia humana: “Rojo y negro, aunque a mi modo de ver es un libro por debajo de La cartuja de Parma (1839), es ya un gran tubo de ensayo en el que se encontraron en ebullición sentimientos románticos y aspiraciones modernas. La novela como género dice lo que no puede decirse de otra manera. En su ciudad natal, Grenoble, Stendhal fue un hijo pródigo. Al leer Rojo y negro podemos darnos cuenta de que no hay nada de mal habido en sus líneas y, por extensión, no debió ser condenado”, explicó.
Carlos Antonio de la Sierra invita a la última sesión de Libros malditos a los jóvenes que actualmente leen títulos como Crepúsculo, Cincuenta sombras de Grey o Los juegos del hambre, para que se den la oportunidad de conocer otra literatura. “Además de esos textos, que estoy seguro que son leídos por una coyuntura muy particular (sentirse incluidos en una comunidad, por ejemplo), existen otros, acaso no tan recientes, pero que pueden ser igual o más divertidos y hasta eróticos que esos volúmenes de moda, y que también han sido prohibidos (se lee más lo que se condena). La transgresión siempre ha existido y a veces no está de más saberlo”, finalizó el escritor mexicano.
El narrador y ensayista Carlos Antonio de la Sierra (Cuernavaca 1972) realizó estudios latinoamericanos, maestría en literatura y doctorado en letras en la Universidad Nacional Autónoma de México. Su trabajo ha formado parte de más de 20 antologías literarias y ha aparecido en numerosos diarios y revistas nacionales e internacionales. Entre sus obras publicadas se encuentran los ensayos Bajo el volcán y el otro Lowry (2000) y La última tempestad. Shakespeare y América Latina (2000).



