- Fue develada la placa conmemorativa del sexto ciclo de la agrupación del INBA, el domingo 30 de noviembre, al finalizar la última función de la temporada de Coriolano III. Los plebeyos ensayan la insurrección de Günter Grass
Con un total de 288 funciones en 2014, que convocaron a 46,533 espectadores, la Compañía Nacional de Teatro (CNT) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) cerró con broche de oro el año al develar la placa conmemorativa de su sexto ciclo –en el que estrenó un total de 11 obras y remontó 11 de su repertorio– el domingo 30 de noviembre en el Teatro Julio Jiménez Rueda, al finalizar la última función de la temporada de Coriolano III. Los plebeyos ensayan la insurrección de Günter Grass.
A decir de Luis de Tavira, director artístico de la CNT, “este año particularmente materializamos algunos proyectos ambiciosos que implicaron cierta modificación en el modo habitual de proceder en el teatro, porque nos planteamos realizar ciclos con los mismos repartos”: las seis obras que integran la saga de Los grandes muertos de Luisa Josefina Hernández y la Trilogía Coriolano. Con ambos ciclos se concretaron nueve estrenos.
“Todo esto implica ofrecer al espectador un repertorio que exige de él, y la respuesta nos ha entusiasmado enormemente: hemos tenido teatros llenos y el público ha vuelto para ver los ciclos completos. Esto es algo propio de una compañía de repertorio cuando alcanza la madurez,” apuntó en entrevista el titular de la compañía.
Durante este año, la CNT también estrenó las obras Ifigenia Cruel de Alfonso Reyes y Una mentira de Ximena Escalante, y realizó 12 giras nacionales y seis internacionales. “Con la labor de los actores se ha construido un discurso coherente, que forma espectadores, llega a más rincones del país y consolida un respeto y una imagen del teatro mexicano en el extranjero.
“Artísticamente, la CNT está alcanzando un lenguaje propio y se encuentra en vías de construir un estilo particular. También quiere ser un instrumento de excelencia puesto al servicio de los creadores del país y, en algunas ocasiones, del extranjero.
“Uno de sus grandes retos es alcanzar más público al interior de la República, una tarea que no es ni será sencilla, pero que en 2014 fue mayor en comparación con años pasados”, señaló De Tavira.
“Los siguientes retos son la consolidación del repertorio, con temporadas más largas y estrenos de muy diversas corrientes en formatos medianos y pequeños, y la continuidad en la revisión de las cimas de nuestra dramaturgia nacional, con un homenaje a Vicente Leñero,” adelantó.
Además, la compañía continuará en la promoción de su repertorio regular, configurado por tres criterios fundamentales: “la visión universal, a la que tiene derecho nuestro espectador; el teatro mexicano, sobre todo porque es la compañía de este país, y el teatro emergente, en el que se ha experimentado junto a directores jóvenes y consagrados”.
Finalmente, el director comentó que, si bien cada año se estrenan nuevos montajes a lo largo del país y se publican nuevas obras, todavía falta mucho para construir una “dramaturgia nacional”.
Lo anterior es “al margen de que más del 90 por ciento de los mexicanos nunca ha ido al teatro. Todavía falta mucho por hacer, pero la mayor fuerza de nuestro teatro está en sus esplendidos actores, y este proyecto intenta articularlos en la estabilidad, no en el evento que caduca después de algunas funciones, sino en su residencia.
“Somos una compañía que ofrece, a lo largo del año, muchísimas funciones de muchísimos espectáculos, y esta es una oferta que cambia la relación con el espectador”.



