- Dentro del ciclo de conferencias Arquitectura: memoria y futuro, el miércoles 26 de noviembre en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes
- Al funcionamiento interno de un edificio hay que envolverlo con la piel de la arquitectura, dice el experto
La arquitectura es un fenómeno complejo de encuentro entre el interior y el exterior de una construcción, como lo afirmaba el Premio Pritzker Robert Venturi; es muy importante diseñar los espacios de adentro hacia afuera, así se beneficia la planeación y la organización del funcionamiento interno, como lo hacía Frank Lloyd Wrigth en la pradera norteamericana, refiere el arquitecto Juan Bernardo Dolores, quien dará la conferencia Interiorismo y accesibilidad en los recintos culturales del patrimonio edificado de Iberoamérica.
Dicha conferencia, organizada por la Dirección de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), es parte del ciclo Arquitectura: Memoria y futuro y se llevará a cabo el miércoles 26 de noviembre a las 19:00 horas en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
Juan Bernardo Dolores González, presidente del Consejo Iberoamericano de Diseñadores de Interiores (CIDI), estudió en las universidades Anáhuac, Iberoamericana y Nacional Autónoma de México (UNAM).
Además de desarrollar una amplia carrera como experto en interiorismo, se ha desempeñado como catedrático en las maestrías de diseño arquitectónico de la
UNAM y de la Universidad Cristóbal Colón del Puerto de Veracruz, así como en el seminario de tendencias del master de arquitectura interior impartido por la Universidad Anáhuac México Norte y la Universidad de Salamanca, España.
Actualmente, Juan Bernardo Dolores se empeña en crear y consolidar, junto con un amplio grupo de profesionistas del CIDI, la mayor comunidad iberoamericana de interioristas en 20 países latinoamericanos y tres europeos: España, Portugal y Andorra, así como en Filipinas.
Juan Bernardo Dolores fundó el CIDI en 2009, con la idea de consolidar los colegios y asociaciones de arquitectos y diseñadores interioristas existentes en Iberoamérica y coadyuvar a fundarlos en las naciones de la región donde no existen. Este organismo establece aranceles y un código de ética como fundamento para una sana competencia, y fortalece los lazos profesionales, educativos, empresariales y editoriales en la materia en los países miembros.
Ganador en 2012 del Premio Internacional por Contribuciones al Diseño en Latinoamérica que otorga la Asociación de Diseñadores Interioristas Profesionales del Uruguay (ADDIP), el arquitecto Dolores ha organizado siete ediciones de la Bienal Iberoamericana de Interiorismo, la más reciente, este año, con la participación de las cinco regiones del CIDI: Norteamérica, Centroamérica y el Caribe, Sudamérica Andina, Sudamérica Cono Sur e Iberia.
Al diseño del funcionamiento interno de un edificio solo hay que envolverlo con la piel de la arquitectura, dice el experto, pero, considera, la arquitectura es mucho más compleja a la hora de responder a los requerimientos del emplazamiento en una ciudad. Entonces, el diseño debe hacerse de afuera hacia adentro y el punto de encuentro con el interior será la fachada.
“Ese es el espacio de la arquitectura: la frontera entre el exterior urbano y el interiorismo, con sus exigencias y lógicas distintas. En ese encuentro, el diseñador tiene las mayores posibilidades de creatividad. Incluso, los arquitectos de la modernidad del siglo XX, en su obsesión por el espacio fluido, hicieron desaparecer las fronteras, pues se confundía el exterior y el interior”, señala el experto.
Juan Bernardo Dolores ha trabajado profesionalmente en disciplinas como el dibujo, el diseño arquitectónico y las relaciones públicas. En su conferencia compartirá su experiencia adquirida al trabajar al lado de arquitectos como Pedro Ramírez Vázquez y Enrique Norten.



