Sir John Eliot Gardiner dictó una conferencia magistral sobre Johann Sebastian Bach

  • Es considerado uno de los mejores directores musicales en la actualidad, y enclave en la revaloración de la música antigua
  • “Bach fue un humanista que logró mostrar las emociones a través de su música”




Mientras las señoras de Leipzig llegaban tarde a tomar asiento para escuchar la misa dominical en la Iglesia Luterana de Santo Tomás, Johann Sebastian Bach, desde el fondo del recinto, dirigía con gran maestría alguna de las cantatas de los ciclos litúrgicos que compuso especialmente para el culto, durante su puesto como cantor del principal templo de la ciudad alemana.

Así recordó Sir John Eliot Gardiner al prodigio de la armonía durante la conferencia magistral que dictó la tarde del domingo 19 de octubre en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes, la cual giró en torno a desvelar al genio y al humanista que hay detrás de uno de los más grandes compositores de la historia: Johan Sebastian Bach.

Gardiner, quien ofreció dos conciertos al frente de la Orquesta Revolucionaria y Romántica en la Sala Principal del recinto de mármol, es considerado actualmente uno de los mejores directores musicales, y  enclave en la revaloración de la música antigua. Asimismo, es un especialista en la obra de Bach, a quien dedicó el libro Music in the Castle of Heaven.

“Bach, un hombre al que se le recuerda serio, con el semblante de maestro, fue más que eso. Fue un humanista que logró mostrar las emociones a través de su música: la ira, la tristeza, la fe, la armonía. Mi intención es mostrar al hombre detrás del músico”, dijo al inicio de su presentación, en la que interpretó algunos elementos sonoros detrás de las cantatas que conforman los ciclos litúrgicos del compositor alemán, las cuales sobreviven hasta hoy.

“Si bien, nació en el seno de una familia de músicos, Bach no tuvo unos inicios muy prometedores: fue el hijo menor de su familia, no era un buen estudiante y entre los nueve y diez años perdió a sus dos padres, desgracia que lo llevó a vivir con su hermano mayor, con quien trabajó muy duro para mejorar.

“Hablar de Bach es toparse con una historia que se confunde con el mito y lo poco que él comentó de sí mismo, con frases como: ‘Si quieres triunfar, tienes que trabajar muy duro’, al referirse a su experiencia”.

“Para mí, Bach es el compositor que permite tener la experiencia musical más intensa y encontrarse con la conciencia humana, incluso en estos días y en ciudades como esta, bombardeadas por el ruido. Ejemplo de ellos son sus cantatas, en las que se expresa su rebeldía de una manera en que no nos imaginamos, pues en ellas muestra no solo su genio musical, sino que también transmite sus emociones, como en la Cantata núm. 94, en la cual compartió su furia ante la hipocresía y la superficialidad de los cristianos sentados en la iglesia, detrás de él”.

Agregó que el genio del compositor parte de la articulación y la formulación musical que hizo, y a través de su obra refleja las emociones humanas: “Hay momentos de oscuridad en su música, que muestran su inseguridad, sus dudas, su incertidumbre; por otro lado, demuestra su fe. Él fue probado con una simpatía que no deja dudas ni incertidumbres. Eso es un aspecto que he descubierto al conducir su música”.