La pintura no ha muerto: Sofía Fernández Díaz

  • La joven artista obtuvo uno de los tres premios de adquisición de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo, por su obra Harina
  • Su pieza pasará a formar parte del acervo del MACO, junto con Sombra de Rafael Uriegas y Golden Doll 1 de Miguel Ángel Vega Magallón




La pintura no ha muerto, aseguró en entrevista Sofía Fernández Díaz, quien, junto con el español Rafael Uriegas y el jalisciense Miguel Ángel Vega Magallón, ganó el premio de adquisición de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo, convocada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) a través del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) y la Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C.

“Cambian las técnicas y mueren paulatinamente ciertas generaciones, pero la pintura no ha muerto. Siento que los pintores tenemos muchísimo qué explorar y encontrar, porque son infinitas las posibilidades de la disciplina”, añadió la artista más joven de los seleccionados en el certamen, quien nació en el Distrito Federal en 1990.

“Nunca pensé que sería una de los ganadores de esta bienal, ya que todos los trabajos que participaron me gustaron mucho. La verdad es que estoy muy orgullosa de haber llegado al final”.

Sobre su obra explicó: “Mi proceso tiene que ver mucho con el experimento. Con base en este, mis piezas determinan qué serán, por ello mezclo materiales que encuentro. El fundamento más importante de mi proceso es la mezcla de colores con óleo”.

Uno de los resultados de este proceso es Harina (2013; papel, harina y óleo, 50.8 x 40.6 centímetros) pieza que le hizo ganar uno de los tres premios de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo, de 150 mil pesos cada uno.

“He experimentado mucho con materiales ordinarios, como en este caso la harina, y me encantó el patrón que se formó al secarse, cómo se corta en pedacitos. Este patrón es muy importante porque para mí significa cómo funcionamos y los productos que utilizamos, ya sea como sociedad o como objeto”.

Rufino Tamayo, agregó, “es una de mis grandes inspiraciones, especialmente me gusta cómo utilizaba diversas texturas a base de tierra y arenas. Sus colores se me hacen muy mexicanos y con muchas raíces, con las que yo también me identifico. Me encanta, me fascina”.

El color es parte fundamental de mi trabajo, concluyó Sofía Fernández Díaz, quien también menciona como influencia esencial a la obra de Josef Albers, Mark Rothko y Manuel Felguérez.

En esta edición, el INBA invitó a los pintores Brian Nissen, Magali Lara y Manuel Marín a conformar el jurado de premiación de la Bienal. El pasado 22 de septiembre, en el Museo Tamayo, deliberaron, de entre las 57 obras exhibidas en el recinto, los tres premios de adquisición.

Las obras ganadoras pasarán a formar parte del acervo del MACO. Las otras dos piezas premiadas fueron Sombra de Rafael Uriegas y Golden Doll 1 de Miguel Ángel Vega Magallón.

Cabe señalar que en la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo se otorgaron tres menciones honoríficas: a Marco Arce por Hesíodo (Teogonía 226-232), a Karen Dana por Platitudes: Lugares comunes, y a Yolanda Mora por Cascada.

La muestra de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo se exhibirá hasta el 19 de octubre en el Museo Tamayo Arte Contemporáneo, y del 5 de diciembre de 2014 al 5 de marzo de 2015 en el MACO. En la ceremonia de inauguración en el recinto oaxaqueño se efectuará la premiación oficial.