- El artista plástico obtuvo uno de los tres premios de adquisición de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo, por su pieza Sombra
- El trabajo de Uriegas recupera el paisaje, “pero a través de un diálogo abierto con el arte contemporáneo”: Magali Lara, integrante del jurado de premiación del certamen
En el siglo XXI ha regresado el interés por la pintura, señaló en entrevista Rafael Uriegas, uno de los tres ganadores de la XVI Bienal de Pintura Rufino Tamayo. “Veo una necesidad de volver a ella. Actualmente en las academias se pinta más. Ahora viene muy fuerte, con un desarrollo importante en México. Hay un interés muy grande en los alumnos y creo que esto dará resultados muy interesantes en los próximos años”.
Su obra Sombra (2014, acrílico sobre tela, 60 x 55 x 4 centímetros) se hizo acreedora a uno de los tres premios de adquisición del certamen –de 150 mil pesos cada uno–, convocado por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) a través del Museo Tamayo Arte Contemporáneo, el Museo de Arte Contemporáneo de Oaxaca (MACO) y la Fundación Olga y Rufino Tamayo, A.C.
“Para mí, este es un reconocimiento muy importante, porque es el concurso más sólido de pintura en México. Me da mucho apoyo y visibilidad hacia el exterior, y me permitirá expandir mi trabajo. Es una bienal de mucha tradición en México”.
Sobre su pieza, Uriegas explicó que se trata de un trabajo que resultó del proyecto Pintura Silva, “el cual consiste en contraponer formas orgánicas retomadas de dibujos utilizados en selvas, mismas que acomodo a manera de saturación, con la estructura métrica de la poesía barroca. Es una experimentación de color con relación a lo térmico más que a lo óptico”.
La Bienal de Pintura Rufino Tamayo tiene como propósitos fortalecer las expresiones plásticas nacionales y brindar un espacio de reflexión y análisis sobre la producción pictórica actual. Surgió en 1981 a iniciativa de Rufino Tamayo, y a través del certamen se enriquece el acervo pictórico de su ciudad natal, ya que las piezas ganadoras pasan a formar parte de la colección del MACO.
El jurado de premiación de la XVI Bienal estuvo integrado por personalidades de reconocida trayectoria en el ámbito de las artes visuales: Brian Nissen, Magali Lara y Manuel Marín, quienes eligieron las tres piezas ganadoras del certamen de entre las 57 obras previamente seleccionadas por un comité curatorial.
En entrevista, Magali Lara comentó: “Conozco el trabajo de Rafael Uriegas desde hace mucho tiempo. Es un artista joven interesado en la pintura, y su obra tiene que ver con una cuestión de color y una recuperación del paisaje, pero a través de un diálogo abierto con el arte contemporáneo. La pieza Sombra nos interesó mucho (al jurado), porque pensamos que la museografía de la muestra estaba dada por ciertas maneras de aproximarse a la pintura, y justamente él tiene una cuestión más original, un camino más personal. No le da miedo tener una voz diferente”.
Destacó, asimismo, que este aspecto resulta fundamental para que puedan plantearse diferentes formas de pintar en México “y abrir caminos para que la pintura contemporánea se ubique en un dialogo constante con todo el arte contemporáneo y no sentir que es menor, pues ocupa un espacio importante. Debe tener un vínculo muy fuerte con el pasado, pero también con otros artistas”.
A decir de Lara, la Bienal fue originalmente pensada para la pintura por ser la disciplina que mejor expresaba, en un momento dado, la parte más interesante del arte mexicano. “Esto ha cambiado con los años, y ahora se considera muy importante que la pintura vuelva a recuperar su lugar y que tenga presencia dentro de las exposiciones de artistas nacionales. En México hay muchísimos pintores y necesitamos conocerlos para entender en qué momento estamos. La Bienal es un muy buen espacio para apreciar el trabajo de los pintores y tener una visión crítica sobre lo que ocurre en la disciplina”.
Rafael Uriegas nació en Málaga, España, en 1982. Vive y trabaja en México. Estudió la licenciatura en artes plásticas en la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado La Esmeralda del INBA. Realizó la maestría en artes en la Universidad Autónoma del Estado de Morelos. Ha presentado sus exposiciones individuales Pintura Silva en la Galería TOCA, Santa María en Marte en la Galería Border y Estupendos amigos en el Centro Cultural Villahermosa.
Además, ha participado en diversas exposiciones colectivas, como la de la 1ª Bienal del Paisaje en el Museo de Arte de Sonora, CMYK en el Museo de la Ciudad de Cuernavaca, Todo entra por los ojos en el Casino Metropolitano de la Ciudad de México, Naturaleza lucida y Paralelas contemporáneas en la Galería Oscar Román y 104 egresados de La Esmeralda en el Centro Nacional de las Artes, entre otras. Recibió mención honorífica en el Concurso Nacional de Arte Joven de Aguascalientes 2002 y el apoyo del programa Jóvenes creadores 2013-2014 del Fondo Nacional para la Cultura y las Artes.



