El Museo Nacional de San Carlos invita a descubrir la historia detrás de su arquitectura

  • La siguiente sesión de las Visitas interpretativas. Especial historia y arquitectura se llevará a cabo el sábado 4 de octubre, a las 13:00 horas
  • El recinto de Puente de Alvarado cuenta con casi 200 años, periodo en el que diversos sucesos y leyendas se han congregado
 


Más allá de su extensa y única colección de arte europeo, el Museo Nacional de San Carlos resguarda en su arquitectura una historia única, enmarcada por su construcción, la cual fue materializada hace casi 200 años por el arquitecto valenciano Manuel Tolsá. El público podrá descubrirla a través de las Visitas interpretativas. Especial historia y arquitectura, que se realizan los primeros sábados de cada mes, a las 13:00 horas.

Con estos recorridos, el público tendrá la oportunidad de acercarse al recinto a través de su historia, expresó en entrevista la arquitecta Denise Araiza, encargada de la visita. “El edificio tiene características específicas que refleja el estatus de quien lo mandó construir: doña María Josefa de Pinillos, marquesa de Selva Nevada, quien posteriormente lo obsequió a su hijo, el Conde de Buenavista.

“Alrededor de la construcción giran datos curiosos. Por ejemplo, que la marquesa compró el título nobiliario de su hijo. También hay una leyenda muy famosa que cuenta la historia de un tesoro escondido descubierto por Santa Anna. Además de los detalles arquitectónicos, esta visita intenta introducir al público a la historia del recinto”, advirtió Araiza.

La construcción está realizada en dos partes. La primera corresponde a la casa de campo de la familia Pinillos y la segunda a la ampliación que realizó Manuel Tolsá alrededor de los años 1798 y 1805, que demuestran el elevado estatus socioeconómico de la familia, pues la distinguen sus amplios galerones, así como salones de música, de armas y fumador.

El recinto se distingue principalmente por su patio oval, único dentro de la arquitectura mexicana. Aunque Tolsá fue defensor del estilo neoclásico y quien lo trajo a México, la propuesta del valenciano integra algunas reminiscencias del barroco, como su fachada curva y las escaleras con arcos, aspectos que hacen único al edificio.

Por la localización del predio, Tolsá se vio obligado a diseñar dos fachadas para el edificio. La principal da hacia la avenida Puente de Alvarado y la posterior cuenta con una plaza que daba hacia las huertas de la propiedad. A través de la construcción, la familia hizo un despliegue de su riqueza, pues en ella ofrecieron grandes fiestas y veladas musicales.

Más de estos detalles se desgranaran paulatinamente a través del recorrido por el patio principal, las fachadas, el patio cuadrado y las escaleras, el sábado 4 de octubre. Con estas nuevas actividades, el Museo Nacional de San Carlos continúa con su programa de visitas guiadas para dar a conocer su historia.