- En el Concierto 18 de la segunda temporada 2014 de la agrupación musical del INBA
- Interpretará las sinfonías 2 y 8 de Beethoven y Epílogo, de Yehudi Wyner
- Viernes 26 y domingo 28 de septiembre, en el Palacio de Bellas Artes
El joven director de orquesta, David Stern, regresará a México nuevamente como director huésped de la Orquesta Sinfónica Nacional (OSN). Tendrá a su cargo el Concierto 18 de la segunda temporada 2014 que se llevará a cabo los días 26 y 28 de septiembre en el Palacio de Bellas Artes, con un programa formado por dos de las nueve sinfonías de Beethoven y una obra contemporánea de Yehudi Wyner.
David Stern es originario de Nueva York y estuvo en México en noviembre de 2013, cuando dirigió a la agrupación del INBA en un memorable concierto dedicado a Wagner. Egresado de la prestigiada Juilliard School y actual director artístico de la Ópera de Israel y de la Ópera Fuoco de Francia, David Stern dejó entonces un grato sabor de boca que se repetirá este fin de semana.
El artista trae la música en las venas. Es heredero del talento de su padre, el destacado ucraniano-estadounidense Isaac Stern, considerado uno de los más importantes violinistas del siglo XX. Fue él quien descubrió a talentos como Yo-Yo Ma, Itzhak Perlman y Pinchas Zukerman. Pero David Stern navega con su propio talento y su propia idea de la música.
Lo mismo dirige orquestas sinfónicas que ópera barroca, imparte clases magistrales de voz y promueve diversas actividades musicales y culturales. Su proyecto se deriva de un cuidadoso trabajo con instrumentos modernos y de época, respetando las sutilezas inherentes a cada instrumento y a cada época de la música. Ello le ha permitido ser invitado constantemente a dirigir las más prestigiadas orquestas sinfónicas del mundo, desde América hasta Europa, desde el Oriente Medio hasta el Lejano Oriente.
Invitado por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el músico estará al frente de la OSN como huésped en un concierto doble que incluye la Sinfonía Núm. 2 en Re Mayor Op. 36 y la Sinfonía Núm. 8 en Fa Mayor Op. 93, de Ludwig van Beethoven (1770-1827), yEpílogo, de Yehudi Wyner (1929).
Iniciará el programa con la Sinfonía Núm. 2 en Re Mayor Op. 36, escrita entre 1801 y 1802 en Heiligenstadt, a las afueras de Viena. Se estrenó el 5 de abril de 1803 en el Theater an der Wien de la capital austriaca. Se trata de una de las llamadas “sinfonías ligeras” de Beethoven y el músico alemán la compuso en una etapa de turbulencias en su vida.
Justamente en 1802 en este pequeño pueblo, el compositor escribió su terrible “testamento de Heiligenstadt”, un documento dramático en el que hablada de su sordera, la cual le había llevado a pensar en el suicidio. No obstante la situación, esta obra se le considera “una sinfonía brillante, juguetona y extrovertida, que nada tenía que ver con la pugna interna de su alma”.
Epílogo será segunda pieza del concierto. Es una obra del canadiense-estadounidense Yehudi Wyner (1929), encargada para el Festival de Música de Cámara de Norfolk de la Escuela de Música de Verano de Yale, con motivo del 90 Aniversario del Music Shed. Fue interpretada por primera vez el 10 de agosto de 1996 por la Orquesta de Cámara de Norfolk, dirigida por Sidney Harth.
Según su propio autor, la obra pretendía ser en un tono festivo, de celebración, pero la muerte de su amigo, Jacob Druckman, lo llevó a convertirla en una composición con ánimo “sombrío y elegíaco”, en un estilo sencillo y tonal. Cabe destacar que Wyner recibió en 2006 el Premio Pulitzer por su Concierto para piano, titulado Llaves en mano.
Cerrará la sesión la Sinfonía Núm. 8 en Fa Mayor Op. 93, de Beethoven, escrita hacia 1812, cuando el artista se encontrada en mal estado de salud y en serios conflictos con su familia, principalmente su hermano Johann, a quien acusaba de mantener “una relación impropia”.
“La octava” se estrenó en febrero de 1814 en la Redoutensaal de Viena, dirigida por el autor y se le considera una de las más alegres y juguetonas de sus nueve sinfonías. En su segundo movimiento contiene referencias al metrónomo, invento de su amigo Nepomuk Maelzel para medir el tiempo de la música.
Richard Wagner escribió: “En la Octava sinfonía, el poder no es tan sublime, aunque siga siendo típico de Beethoven por cuanto combina la tragedia y la fuerza, y un vigor hercúleo, con los juegos y caprichos de un niño”.
El Concierto 18 de la segunda temporada 2014 de la Orquesta Sinfónica Nacional se llevará a cabo el viernes 26 a las 20:00 y el domingo 28 de septiembre a las 12:15 horas en el Palacio de Bellas Artes, bajo la dirección del huésped David Stern. Organiza el INBA.



