- La exposición colectiva integrada por piezas de ocho artistas colombianos presenta al cuerpo más allá de su anatomía, como un lugar de discusión pública, entre lo político, cultural, religioso y hasta económico
- Del 24 de septiembre al 2 de noviembre
“Corpus delicti es una expresión latina que se desprende del derecho y que significa cuerpo del delito. En esta muestra colectiva se trata de comprender con ocho artistas este concepto, con una sola pretensión: hacer un mapeo o una especie de recorrido conceptual de lo que acontece con algunos protagonistas de la escena del arte contemporáneo en Colombia”, expresó en conferencia de prensa Ricardo Arcos-Palma, curador de la exposición.
El miércoles 24 de septiembre, a las 19:30 horas, será inaugurada la muestra en Ex Teresa Arte Actual, donde permanecerá abierta al público hasta el 2 de noviembre de 2014. Iván Argote, Germán Arrubla, Carlos Castro, Nadia Granados, Eduardo Moreno, Fernando Pertuz, Leonardo Ramos y José Salgado son los artistas colombianos que usan como tema principal el cuerpo como un lugar de amplia discusión pública, señaló Arcos-Palma.
En esta propuesta “hay un hilo conductor que es precisamente el cuerpo, el cual se desborda en la propia anatomía y no solamente está circunscrito en este ámbito, sino que toca otros ámbitos, como el campo social, político, cultural, religioso y, por supuesto, el económico.”
Para el curador, “el cuerpo está ahí, presente, en algunas ocasiones mucho más radical, como en el caso de Nadia Granados, quien trabaja con el performance y la videoinstalación, y utiliza su propio cuerpo como instrumento de expresión, pero también existen cuerpos ausentes, como en el trabajo de Germán Arrubla, en que se aborda un cuerpo sugerido.
“Con José Alejandro Salgado se toca el tema del cuerpo mítico y ancestral, con una carga conceptual muy grande de memoria; con Leonardo Ramos hay otros cuerpos relacionados con la historia, pero también con la memoria, con una perspectiva más política, y con Fernando Pertuz se alude a lo religioso y económico, donde también se ubica la obra de Eduardo Moreno e Iván Argote”, aseguró Arcos-Palma.
De Germán Arrubla se han incluido dos obras. Una de ellas es la exhibición de cinco bolsas de cadáveres, en las cuales “hay una sugerencia contundente del cuerpo ausente. Están recubiertas con cartas e historias vinculadas. En una de ellas, a partir de una historia íntima de un coleccionista, se desprende un testimonio de vida”, señalo el artista.
En otras bolsas pueden apreciarse cartas de amigos muertos y fotografías donde se sugiere el tema de la fragilidad de la memoria con respecto al recuerdo de los muertos, y a partir de ahí, se abren otros tipos de lectura, afirmó Germán Arrubla.
José Salgado, a partir de monumentos funerarios, hace una conexión con la memoria colectiva, con una de las escenas de la película mexicana El infierno de Luis Estrada, donde se hace alusión a los favores que se les piden a los muertos. En un sentido de apropiación por medio del diálogo, este creador se apropia de la imagen y muestra el monumento del ser querido, para hacer referencia al tipo de plática que se da, incluso después del deceso, al mostrar la ostentación del monumento (como aposento del muerto).
“Estos ocho artistas colombianos logran abrirse paso en el contexto local e internacional, al realizar obras que cuestionan sus propios enunciados sobre la situación política de su país. Cada uno de ellos preferirá apuntar con sus piezas hacia las tensiones y contradicciones de nuestra época”, finalizó el curador.



