Mónica Lavín en nueva sesión del ciclo “Una habitación propia”

  • Autora de las novelas Yo, la peor (2009) y Café cortado (2001)
  •  "Sus personajes como sus historias son diálogos internos, emocionales, donde las mujeres participan en complicidad con los escenarios”, Sergio Almazán
  •  Martes 30 de septiembre, a las 19:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes



Inspirado en el ensayo de Virginia Woolf, el ciclo “Una habitación propia” es un espacio para adentrarse en la intimidad de autoras ilustres. En una nueva sesión, el escritor Sergio Almazán conversará con Mónica Lavín, autora de las novelas Yo, la peor (2009) y Café cortado (2001). La cita es el próximo martes 30 de septiembre, a las 19:00 horas, en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México.

El periodista cultural, Sergio Almazán, comentó en entrevista que descubrió la narrativa de Mónica Lavín (Ciudad de México, 1955) en las páginas de la revista Viceversa, en la década de los noventa, cuando se sentía el último suspiro de la cultura en las épocas difíciles del salinismo. “Esa pluma fresca, íntima, seductora, correspondió con la que escuché en la radio”, recordó.

Para Sergio Almazán, en la obra narrativa de Mónica Lavín hay una constante: “la mirada acuciosa, íntima del mundo femenino en nuestra sociedad. Escenario y mujeres se entremezclan para contarnos algo más profundo, desvelarnos un secreto. Es la escritora de los secretos... Sus personajes como sus historias son diálogos internos, emocionales, donde las mujeres participan en complicidad con los escenarios. Pienso en Las rebeldes(2011), donde su protagonista Leonor es la mirada y testimonio literario de la Revolución  mexicana de las mujeres a través de la Cruz Blanca”, aseguró.

Almazán consideró que por su obra Mónica Lavín es una irrefutable autora secreta, porque retrata las pasiones y rebeldías de la condición femenina. “Yo, la peor, novela que quizá más retrate una condición de la mujer y la escritura: siempre rebelde y provocando, rompiendo leyes, imponiendo su presencia a fuerza de negociar emociones y razones. Con La Casa chica (2012) la ciudad es el escenario, los microcosmos de las habitaciones y los domicilios particulares son los espacios donde Lavín nos invita a entrar para contarnos grandes secretos, pasiones o dolores”, expresó.

Respecto al ciclo “Una habitación propia”, Sergio Almazán aseguró que se trata de una invitación para entrar en la intimidad literaria, imaginativa, de las escritoras de nuestra época. “Hoy día nos resulta imprescindible la mirada femenina, su ojo crítico, reflexivo y, a veces, provocador, de una nueva generación de mujeres que a través de su literatura nos advierten mundos quizá hasta desconocidos, otras ocasiones, compartidos o comunes pero siempre en diálogo con su momento”, comentó el entrevistado.

Además, Almazán agregó que el título “Una habitación propia” es muy apropiado porque, para él, sintetiza el espacio íntimo, secreto y provocador que es la escritura de las mujeres, como una alcoba que se resguarda para los grandes secretos y sueños a cumplir. Es la invitación a la intimidad, como ocurre con la escritura y la lectura de autoras como Mónica Lavín, a quien el periodista considera una escritora íntima, curiosa e introspectiva, que escucha atenta a su interlocutor y que alguna vez le confesó que su fantasía es tomar un café con Mick Jagger.

“La oportunidad que tiene el público de asistir a un ciclo como ‘Una habitación propia’ es la de recuperar una tradición que me resulta fundamental en la cultura de cualquier país y sociedad: la conversación. Ese don que las abuelas, la quietud y las aulas desarrollaron como forma de heredar una tradición, una identidad y un sentido de pertenencia. Y que las grandes ciudades han cedido para dar paso a la multitud, al escándalo y el anonimato. Entrar a la intimidad de esta habitación propia es una magnífica oportunidad para que, guiados por cada una de estas narradoras, contadoras de sueños e historias, fomentemos la conversación, la imaginación y seguro la vida que también es la palabra”, finalizó el periodista, autor de la novela Acuérdate María (2014).