“Anita”, la obra más mexicana de Melesio Morales

  • Se presentó en español, traducción del libreto original en italiano
  • Cantar en nuestro idioma acerca a la gente a la ópera, a los amantes y a los no amantes de este género: Alejandrina Vázquez



Participaron más de 100 músicos, 130 artistas y 150 personas en la producción de la óperaAnita de Melesio Morales, el miércoles 9 de julio en el Teatro Julio Castillo del Centro Cultural del Bosque, que se concretó gracias a la cooperación del Instituto Nacional de Bellas Artes, a través del Centro Cultural del Bosque, el Conservatorio Nacional de Música, el Cenidim, la Coordinación Nacional de Música y Ópera, y la Escuela Nacional de Arte Teatral, con el Fondo Nacional para la Cultura y las Artes, y con el apoyo de Fundación BBVA Bancomer.

El director del Centro Nacional de Investigación, Documentación e Información Musical Carlos Chávez (Cenidim), José Antonio Robles Cahero, señaló que “es el momento de combinar y aprovechar las fuerzas del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), de sus instancias y sus escuelas; es la articulación de la investigación con la academia, a través de los maestros y de los estudiantes del Conservatorio Nacional de Música, de la Escuela Nacional de Arte Teatral y de la Escuela Superior de Música, en este tipo de proyectos, así como el de la vinculación entre las instituciones, en defensa del apoyo al arte.

“Este proyecto se comenzó a cocinar en septiembre del año pasado, pero la idea surgió desde hace veinticinco años, cuando se montó en el Conservatorio Nacional de Música, y al final, José Antonio Alcaraz, el crítico e investigador del Cenidim, nos dijo: ‘Esta obra algún día se tiene que hacer en español’. Veinticinco años después, el año pasado, Karl Bellinghausen la tradujo a nuestra lengua la obra más mexicana de Melesio Morales”, acotó José Antonio Robles.

La soprano Alejandrina Vázquez, quien interpretó a Anita, expresó que “fue más complicada vocalmente la escena de la batalla; la orquestación está hecha de tal manera que es muy densa, porque simuló Melesio Morales que algo sucede afuera, como toda esa parte de los cañonazos. Al personaje de Anita la ubica en un registro muy grave y, para una soprano, poder trabajar esto de manera que la voz pueda sobresalir, no es sencillo. Tuve que trabajar sobre todo con mis registros medio y grave.

“La similitud entre Anita y Alejandrina es que ambas somos muy entregadas, Lo soy para cantar, para dar clases. Es parte de la entrega total a lo que uno hace y ama. Me encanta el papel de Anita y, como ya tengo varios meses trabajándolo, me siento muy cómoda, y pienso que, tanto escénica como vocalmente, lo domino. Me siento satisfecha, creo que la respuesta del público fue muy buena. Fue una gran función.”

Y agregó: “Melesio Morales en esta ópera hizo lo que quería mostrar. Es una obra de amor, pero también es patriota. Me gusta mucho su estilo, su orquestación, sus melodías. Para mí es uno de los más grandes compositores mexicanos. Cantarla en español realmente me enganchó mucho. Una ópera mexicana e interpretada en nuestro idioma acerca a la gente muchísimo más a la ópera, a los amantes y a los no amantes de este género.

“Con Karl Bellinghausen se trabajó muy de cerca para corroborar qué sí quedaba técnicamente de manera adecuada, sobre todo que fuera cantable, y no solamente decir: ya se tradujo y de esa manera ya se puede cantar. Lo trabajamos simultáneamente al montaje, durante varios meses. Es una de las mejores producciones en las que he trabajado, además por el ambiente de mucha convivencia que con todos los estudiantes, con los profesionales la Orquesta de la Marina, el Coro de la Marina, se ha generado, siempre con la finalidad de mejorar la puesta en escena”, finalizó la soprano.

Anita es la última obra de Melesio Morales y fue compuesta a fines del siglo XIX. Pese a haber sido programada en las temporadas de ópera de 1903 y 1904, no se llegó a estrenar sino hasta 2010 en el Conservatorio Nacional de Música.