Con la mesa redonda "La enseñanza superior y la investigación en el arte, el punto de vista de los profesionales del arte", concluyó el Encuentro Malraux México, sesión en la que intervinieron Pamela Echeverría, Joaquín Segura, Daniel Montero, Michel Blancsubé y Ana Lilia Maciel, con la moderación de Patric Clanet.
El Instituto Francés de América Latina (IFAL) recibió a los ponentes y bajo la pregunta ¿Qué es la enseñanza superior artística?, los invitados empezaron a narrar sus experiencias. Inició Pamela Echeverría, directora de la Galería Labor y del proyecto Yonke, que realiza en colaboración con Carlos Amorales.
Echeverría señaló que ella no cuenta con educación superior en arte, pero sí es muy curiosa y se rodea de gente creativa, comentó su incursión en Yonke, proyecto que realizó en Ciudad Juárez, donde dijo que a pesar de que suene trillado, hace falta trabajar en la regeneración del tejido social.
Habló de la forma en que se desarrolló el proyecto con los artistas locales y también algunos de la Ciudad de México para producir arte contemporáneo. La primera exposición que montaron se llamóUna comunidad Mad Max, y dijo que fue una exposición con pocos recursos, pero que se trataba de una cosa experimental, que tuvo críticas tanto positivas como negativas, estas últimas por tratarse de un proyecto y gente que iba de la Ciudad de México y no contaba con el visto bueno de la Universidad de Ciudad Juárez.
Lo que sí se logró fue hacer comunidad, ya que asistieron personas de Nueva York, El Paso y Austin, Texas, y, a la par de la exposición, se realizaron conciertos, se exhibieron películas y aprendieron a interactuar los artistas de la Ciudad de México y los de Ciudad Juárez, además de que se les enseñó a moverse en el mercado del arte.
Michel Blancsubé, curador de la Colección Jumex desde hace 12 años, también afirmó que él no pasó por ninguna escuela de arte y que es autodidacta, resaltó el apoyo que otorga la Fundación Jumex a los artistas, a quienes llega a becar para realizar posgrados en Europa o los Estados Unidos.
Para Blancsubé, los artistas que no cuentan con una formación académica, tienen más libertad en sus creaciones, recordó que antes del nacimiento del museo que se encuentra en Polanco, Eugenio López Alonso, presidente de la Fundación, también apoyó a instituciones, no solo a personas, y que él considera que el futuro los espera.
Soma, espacio híbrido que no es escuela ni espacio de exhibición, estuvo representado por Joaquín Segura, quien informó que este lugar surgió en noviembre de 2009 y a poco más de cuatro años de su creación han surgido de su seno varios artistas, precisamente como Rolando López, de quien se inauguró una exposición en la Galería del IFAL.
Joaquín Segura refirió que Soma, organización de artistas para artistas, tiene tres componentes esenciales, el primero de ellos es el programa para público abierto, que se realiza los miércoles, en el que participan no solo artistas visuales, también hay arquitectos, diseñadores, cineastas, todo aquel que desee difundir su proyecto.
En segundo término está el programa de residencias artísticas, que se complementa con el programa educativo, el cual sería el tercer componente; este programa tiene una duración de dos años, similar a una maestría; aunque sin reconocimiento oficial esta es una alternativa a la enseñanza superior.
Segura indicó que a su parecer las escuelas no son necesarias, lo que hace falta es dinamizar los conocimientos y afirmó que actualmente la enseñanza es anacrónica, por lo que Soma es una alternativa para los artistas jóvenes.
Daniel Montero, curador del Museo Universitario de Arte Contemporáneo de la UNAM (MUAC), también habló de la enseñanza que se imparte en las escuelas, de la que dijo debe ir más allá de historia del arte, y dijo que hay que poner en contacto a todas las esferas que la integran, críticos, curaduría, artistas y esto debe ser desde licenciatura hasta doctorado.
Por último, Ana Lilia Maciel, coordinadora académica de La Esmeralda, también hizo énfasis en que la educación de las artes visuales tiene que plantearse nuevas preguntas y refirió que no debe sorprender el que existan muchos artistas sin estudios ex profeso, sucede en todas las profesiones, dijo.
Fue así como concluyó el Encuentro Malraux, organizado por el Ministerio de Cultura y Comunicación de Francia, que en esta primera etapa tuvo como objetivo compartir experiencias que permitirán la creación de proyectos comunes entre México y Francia.



