Llega “De flores y cerdos” al INBA

  • Versión libre de Luis Rodríguez Leal sobre textos de Anaïs Nin y Henry Miller, bajo la dirección de Alejandro Ainslie 
  • Temporada del 2 al 25 de mayo de 2014 en la Sala Xavier Villaurrutia

El Instituto Nacional de Bellas Artes anuncia el estreno de la puesta en escena De flores y cerdos, una producción de la compañía Teatro del Vacío, dirigida por Alejandro Ainslie, que se presentará del 2 al 25 de mayo de 2014 en la Sala Xavier Villaurrutia del Centro Cultural del Bosque, los jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas.

La puesta en escena de la compañía Teatro del Vacío trae al escenario, mediante una imaginaria terapia de grupo, textos de dos reconocidos escritores: Henry Miller y Anaïs Nin, caracterizados por su poder de transgresión, su beligerante erotismo y su capacidad para el escándalo.

“Pretendemos presentar en De flores y cerdos una lectura contemporánea de esos textos ya clásicos. Una lectura no exenta de ironía, que subraye el carácter lúdico. Por eso, proponemos crear un teatro dentro del teatro, para subrayar el carácter 'de espectáculo del sexo' que tiene la obra de estos autores”, comentó Luis Rodríguez Leal. 

“La idea es presentar una concepción teatralizada del mundo de la sexualidad a través de los textos y relatos de estos autores. Crear un pequeño circo de la sexualidad, donde las osadas aventuras del Henry y la Anaïs de la leyenda se conviertan en materia de reflexión”, enfatizó.
De flores y cerdos es dirigida por Alejandro Ainslie, director de teatro y televisión que inicio profesionalmente su carrera en 1986 y también se ha desarrolado como actor, iluminador, adaptador y traductor.

Estudió literatura dramática y teatro en la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Posteriormente ha tomado seminarios de dirección con Héctor Mendoza y Ludwik Margules.

El elenco de De flores y cerdos lo conforman Susana Ugalde y Luis Rodríguez Leal; la música original es de Vladimir Sagaydo, interpretada en vivo por él mismo y Alejandro M. Xolalpa; y la escenografía e iluminación de Patricia Gutiérrez.