- De María Inés Pintado e Ylia Popesku, bajo la dirección de Alberto Lomnitz
- Hasta el 24 de marzo en el Teatro El Granero Xavier Rojas
El Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) presenta la puesta en
escena Dostoyevski: El demonio y el
idiota de María Inés Pintado e Ylia Popesku, bajo la dirección de Alberto
Lomnitz, que se escenificará del 27 de enero al 24 de marzo, con funciones lunes, a las 20:00 horas, en el Teatro El
Granero Xavier Rojas del Centro Cultural del Bosque.
Un demonio y un idiota son el hilo conductor de esta obra, construida
a partir de Los hermanos Karamazov, El
príncipe idiota y Demonios. Seres
humanos que se baten entre el bien y el mal: la pasión desbordada y sin control
de Rogozhin, el sufrimiento y desenfreno de Nastasia, el orgullo de Aglaya y la
idiotez de Mishkin, quien, a pesar su locura, opta por lo sublime: el amor. Una
batalla desigual, ya que el mal siempre logra apoderarse de aquellos que se
encuentran fuera de control, que doblegan su razón ante sus pasiones, que se
han perdido y ya no ven la luz.
La obra cuenta con las actuaciones de Haydeé Boetto, María Inés
Pintado, Ylia Popesku y Cassandra Cianguerotti. Es una adaptación de tres obras
del gran novelista ruso, resultado de una necesidad que las cuatro actrices
tenían por desvelar, en un escenario desprovisto de cualquier artificio, el
alma de los personajes del mundo dostoyevskiano.
Se trata de un texto que enuncia en cada escena los síntomas de quien
padece un despertar emocional. Las actrices salen a enfrentar la inercia, la
confusión y la apatía con la que vivimos durante muchas etapas de nuestras
vidas, cuestionando la fe, el ateísmo y conceptos del alma, hombre y espíritu,
así como las contradicciones de la bondad y maldad.
El estilo de este montaje es el realismo psicológico y, por lo tanto,
el reto es hacer un trabajo actoral sobrio y meticuloso. Las intérpretes
utilizan todas sus herramientas, como cuerpo, voz y mente, para transmitir los
grandes temas que durante siglos han aquejado a la humanidad.
La iluminación de la puesta en escena está a cargo de Carolina
Jiménez; el vestuario, de Adela Cortázar, y la composición musical es de
Vicente Rodríguez.
Alberto Lomnitz es uno de los directores de escena más prolíficos en
el teatro mexicano actual. Es director fundador, desde hace 18 años, de la
reconocida compañía mexicana de teatro de sordos Seña y Verbo. Fue director de
la Compañía Nacional de Teatro de 1998 a 2000 y funge actualmente como
codirector artístico de la Compañía de Teatro de la Universidad Veracruzana.
Algunos de sus trabajos de dirección más recientes
son Inmigrantes con habilidades
extraordinarias de Saviana Stanescu, El
efecto de los rayos gamma de Paul Zindel, Civilización de Luis Enrique Gutiérrez Ortiz Monasterio, El funcionario Bueno de su propia
autoría, Roma al final de la vía de
Daniel Serrano y Prendida de las lámparas
de Elena Guiochins. Además de su
actividad como director, es dramaturgo, docente, diseñador escenográfico y,
eventualmente, actor.



