- Se llevó a cabo la tercera mesa redonda en torno al tema
- Participaron Lorena Wolffer y Víctor Martínez
Concebido como un espacio de artistas
para artistas, el Ex Teresa Arte Actual cumplió 21 años de haber sido creado. Para
festejar tal acontecimiento, ese recinto del Instituto Nacional de Bellas Artes
ha organizado la actividad Superposiciones,
compuesta de cuatro mesas redondas que giran alrededor de su Centro de documentación.
Precisamente, la tercera de
ellas, “Ubicar, vincular, subvertir”, se
llevó a cabo la noche del pasado martes, con la participación de Lorena Wolffer
y Víctor Martínez, ex directora del Ex Teresa y ex coordinador del centro de documentación
del recinto.
Ambos artistas hablaron sobre las
dificultades que experimentaron para aglutinar material documental sobre un
arte que es considerado efímero, como el performance, y sobre sus experiencias
personales en la formación de ese recinto que dio mucho de que hablar.
Wolffer dijo que en estos momentos,
los recuerdos no parecen tan reales como al principio, pero la finalidad del Ex
Teresa fue crear un centro “dirigido por y para los artistas”, en una época,
inicios de los años noventa del siglo pasado, cuando no había discursos curatoriales
para el performance.
En esos años, señaló, “éramos más
intuitivos y estábamos discutiendo qué era el performance, la instalación y otros
tipos de arte que sí eran alternativos. Sobre la misma marcha, intuíamos qué
estábamos haciendo como artistas”.
Apuntó que en esa década, los artistas,
como ella, “teníamos la energía, las ganas y los ánimos de hacer algo en el
arte contemporáneo. Empezamos de cero”.
Respecto a cómo se fue gestando el
centro de documentación del recinto del INBA, dijo que los primeros interesados
en reunirlo fueron los fotógrafos Martín Vargas y Mónica Naranjo. Había mucha
precariedad, pero ellos, como nosotros, queríamos generar historia, memoria y
un archivo, explicó.
Recordó que las primeras notas periodísticas
aparecidas sobre las propuestas artísticas del Ex Teresa Arte Actual “eran de
una desinformación apabullante”, de ahí que utilizaran otro tipo de lenguaje,
como si fueran Rimabud, para propiciar diálogos con una multiplicidad de
artistas.
El artista Víctor Martínez comentó que
a la par de los creadores, había gente interesada en compilar el archivo de lo
que se hacía con el arte alternativo en México. Por ejemplo, fuimos los
primeros en conseguir material canadiense que explicaba lo que era el performance
10 años de que se emprendiera por primera vez en México.
Indicó que el Ex Teresa “era el lugar
de onda” de ese momento. Aquí realicé mi servicio social, después de haber
estado diez años en Alemania. Nuestra sensación como artistas era que queríamos
tomar un espacio para desacralizarlo y experimentar.
Estas dos características tienen una singularidad,
por eso sigue atrayendo a la gente. En un principio se trató de un empuje muy
intenso, a pesar de que había poca gente involucrada en el movimiento, señaló
Martínez.
En su caso personal, la idea no solo
era crear arte alternativo, sino también conjuntar material documental, fotográfico
y de video, en los cuales, entre otras cosas, nosotros no dábamos la definición
de lo que es arte porque no había una sola línea a seguir sino una pluralidad
de propuestas.
Ahora, agregó Martínez, el centro de documentación
del Ex Teresa es historia del pensamiento, luego de que la pregunta era cómo documentar
una experiencia viva, directa, que encerraba mucho idealismo.
Afirmó que en el performance mexicano
hecho en los años noventa del siglo pasado “hubo muchas cosas buenas y muchas malas”;
y recomendó que a veinte años de su creación, el Ex Teresa Arte Actual debe producir
sus propios libros que den fe de los verdaderos hechos para los futuros
investigadores.
Asimismo, señaló que los documentos no
deben ser solamente archivos sino objetos estéticos. Hay que mantener la
memoria para que no se quede en el limbo. Un archivo es un modo de inteligencia
que debe ser aprovechado al máximo, añadió.
Finalmente comentó que “ha muerto el
entusiasmo por el performance” y que lo de ahora es el arte sonoro.



