- Enrique Minjares nos muestra enérgica serie de dibujos enfocados en iconografías de la farsa, el miedo y la salvación
- Calixto Ramírez invita al espectador a reflexionar sobre el día a día desde lo cotidiano para que cada quien expanda su realidad y construya algo mejor
- Del 31 de enero al 6 de abril de 2014
El gabinete de gráfica y papel del Museo de Arte Carrillo Gil (MACG) recibe en esta ocasión una enérgica serie de dibujos creados recientemente por Enrique Minjares, enfocados en iconografías de la farsa (grin, giggle), el miedo (burst), o la urgente bienaventuranza (bliss) y, por consiguiente, visitando el imaginario popular moderno de las fuerzas de lo medrante y lo ininteligible (conducidos por el discurso alegórico, singularmente caracterizados por el comentario político, y en el caso presente, en ilustración y cómic realistas), comentando los desbordamientos en la realidad actual de conductas “inexplicables”, “revoltosas”, poco “familiares”, y aparentemente con enigmática incidencia, de la fauna agrediendo a la especie humana.
En el gabinete de video y audio se presenta la muestra A través de Calixto Ramírez, quien dice “hacer por hacer sin ningún otro propósito más que el de hacer, hacer sobre la marcha. De esa manera tener una experiencia con el espacio, objetos y personas, tratar de comprender, y desde ahí poder hablar”. En este sentido, el cuerpo de obra que presenta en este gabinete, es circunstancial, pues obedece a donde en ese momento esté uno parado, mirando, pensando o sintiendo, realizando acciones que saltan de lo absurdo a lo poético, a lo simbólico, a veces también, con tintes violentos.
El artista no cree en los grandes cambios, sin embargo, sigue teniendo esperanza en que algo suceda, y su manera de aportar, es a partir de acciones donde aparentemente nada está sucediendo, con la intención de que el espectador pueda reflexionar sobre su experiencia en el día a día, desde lo cotidiano y, de esa manera, si existe la actitud, que cada quien expanda su realidad. Siempre para construir algo mejor, nunca para perjudicar.
Calixto Ramírez utiliza el espacio, cuerpo, objetos o materiales que encuentra en el sitio y normalmente, una cámara fija. Le gusta trabajar con poco y nada, con un medio intangible como el video, y de esta manera andar ligero para seguir desplazándose –“pues creo profundamente que la producción debe ser congruente con la manera en que uno vive y ante mi ir y venir, he aprendido andar solo con lo que mi cuerpo puede cargar…, similar a la interpretación musical, que siendo la misma canción, dependiendo el intérprete, nunca suena igual”.
Ambas exposiciones fueron curadas por Guillermo Santamarina y estarán abiertas al público a partir del 31 de enero y hasta el 6 de abril de 2014 en el Museo de Arte Carrillo Gil, avenida Revolución 1608, colonia San Ángel.



