Monclova, Ciudad llena de historia

Si eres amante de la historia y te gusta admirar lo grandioso de la arquitectura, ven y disfruta de Monclova ciudad ubicada en el centro de Coahuila, ya que te ofrece una gran variedad de museos, parques y parroquias que rebasarán tus expectativas. Es el tercer municipio más poblado del estado el cual se destaca por ser una ciudad con mayor producción de acero de todo México y Latinoamérica.
Monclova es una de las cinco ciudades con mayor desarrollo comercial, industrial y financiero del país. Su población es caucásica y aún conservan tradiciones, gastronomía, vocabulario, entre otros aspectos importantes de sus ancestros.
Un lugar inigualable que te deleitara con su estructura, su sabor, su historia y la calidez de su gente, ¡ven y conócelo!
A DESTACAR
Parque Xochipilli
Inaugurado en 1988, este espacio familiar es el centro recreativo más representativo de Monclova y el parque urbano más grande de Coahuila. Cuenta con más de 85 hectáreas de amplios jardines y una zona arqueológica.
Museo El Polvorín
El inmueble que lo alberga fue construido en 1871 como fuerte y almacén de pólvora de los españoles. Como museo abrió sus puertas el 12 de agosto de 1977, con el objetivo de difundir la historia de México.
Parroquia de San Francisco de Asís
Con una hermosa fachada compuesta por tres sencillas campanas y un remate de cruz, la Parroquia de San Francisco de Asís es uno de los destinos turísticos religiosos más representativos de Monclova.
El recinto se erigió en piedra en el año 1700 gracias a los esfuerzos de Fray Juan Larios. 
En el interior aloja un precioso retablo barroco con lámina de oro de 24 quilates.
Año con año, el 25 de Septiembre se realizan actividades religiosas y culturales que culminan en una popular fiesta llena de música, luz y color en conmemoración del Santo Patrono.
Según los historiadores, la Parroquia de San Francisco de Asís es un testigo milenario de la Época de Colonización y Evangelización Cristiana más importante de Coahuila
Museo Coahuila – Texas
El museo es albergado por un edificio de gran relevancia histórica. En primera instancia fungía como hospital, sin embargo en 1811, después de la emboscada de Baján, cayeron prisioneros líderes de la Insurgencia: Don Miguel Hidalgo y Costilla, Allende, Aldama, Jiménez y Abasolo fueron recluidos en este edificio.
Actualmente funge como museo y cuenta con tres salas: de historia regional, de exposiciones temporales y una sala para talleres, además de contar con un auditorio. En el mismo edificio se aloja una Biblioteca 
Pública y el Archivo Municipal.
Ofrece servicios como talleres de grabado y artes plásticas. En el auditorio, que tiene capacidad para 120 personas, se imparten conferencias, presentaciones de libros, obras de teatro y conciertos.