- El arquitecto español impartió la conferencia magistral Volver a empezar en la sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes
- Disertó sobre las intervenciones que ha hecho en la última década
El patrimonio arquitectónico de una nación no solo se transmite, también debe acrecentarse, aseguró el arquitecto español Eduardo Pesquera (1964) durante la conferencia magistral Volver a empezar que impartió en la Sala Manuel M. Ponce del Palacio de Bellas Artes.
Invitado por la Dirección de Arquitectura y Conservación del Patrimonio Artístico Inmueble (DACPAI) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), el doctor en arquitectura disertó sobre las intervenciones que ha realizado en la última década en algunos sitios de España.
“Una de las labores de los modernos arquitectos consiste en aportar, en dar algo más, como si se tratase de un pequeño regalo a las construcciones pasadas”, dijo Pesquera, quien ha rehabilitado, con sorprendentes resultados, el Palacio de Justicia de La Rioja en Logroño y el Museo de Pontevedra, entre otros edificios.
Señaló que la función de un arquitecto debe pasar a segundo lugar. “No siempre debes intervenir de la misma manera, ya que lo que cuenta es la actitud: buscar qué hay en cada uno de los proyectos y qué elementos puedes utilizar para actuar e introducirlos, todo para volver a empezar”, explicó en su conferencia de más de una hora de duración.
Dijo que el tema de su conferencia (Volver a empezar) se refiere al sentido de darle una nueva vida a los proyectos intervenidos arquitectónicamente. Las intervenciones en los edificios se hacen con el fin de darles nueva vida y aportarles algo más, señaló.
“Patrimonio –afirmó el profesor de la Escuela de Arquitectura de Madrid—es algo que la sociedad, individual o colectivamente, va legando a los demás, de ahí que el patrimonio no solo se transmite, sino que también se debe acrecentar.
“Al igual que la arquitectura, nosotros, como sociedad, somos depositarios del patrimonio de nuestros antepasados. La arquitectura es una disciplina antigua, milenaria, nacida casi desde los primeros asentamientos humanos”, sostuvo.
Finalmente opinó que la ciudad de México es una de las que más sorprenden, a nivel mundial, por su arquitectura.
El subdirector de la DACPAI, Xavier Guzmán, presentó a Pesquera como un buen arquitecto que combina la práctica profesional liberal en su despacho con la academia.
“No solo ha hecho restauración, sino también intervenciones arquitectónicas en edificios históricos y artísticos, como es el caso de las Murallas de Logroño en 2006, que es un buen ejemplo de lo que es la arquitectura de primer nivel”, señaló Guzmán.
Eduardo Pesquera, fiel a las enseñanzas del arquitecto Eduardo de la Sota, “no da gato por liebre, sino liebre por gato”, agregó el arquitecto mexicano.



