- El músico ofrecerá dos conciertos en la Sala Carlos Chávez del Centro Cultural Universitario y el Auditorio Arturo Rosenblueth del IPN
La música mexicana no puede estar en un nicho exclusivo pues es abaratarla. Hay que alternarla con los grandes compositores de todas las épocas, consideró el pianista Édison Quintana, quien ofrecerá dos recitales en la Ciudad de México, como parte del programa Conciertos de Bellas Artes.
Respecto al repertorio que ofrecerá en sus próximas presentaciones en el Centro Cultural Universitario y en el Cinvestav del Politécnico Nacional, donde alternará con el tenor René Velázquez, señaló que es indispensable que los músicos contemplen programas con música mexicana contemporánea y de otros países para evitar caer en repeticiones.
El pianista de origen uruguayo es reconocido internacionalmente por llevar a cabo la primera audición latinoamericana del Concierto núm. 4 de Serguéi Prokófiev y el estreno del Concierto de Héctor Quintanar.
Expresó que uno de los problemas que enfrentan los programas musicales es que repiten las mismas obras, lo que ha provocado que los músicos y directores jóvenes aprendan con los discos y no de las partituras.
“Aconsejaría que se toquen más obras sin muchos antecedentes de ejecución; si un músico interpreta el Concierto de Maurice Ravel o el Concierto núm. 4 de Rajmaninov, se va a enfrentar a la versión fundamental de esas obras que, a mi juicio, son insuperables en manos de Arturo Benedetti Michelangeli.
“El problema es que los nuevos músicos intentan imitar a los grandes intérpretes; debemos ofrecer algo diferente y tocar las músicas de Arturo Márquez, Manuel de Elías o Manuel Enríquez, por ejemplo”, dijo Quintana.
En ese sentido, el músico avecindado en nuestro país, resaltó que para él tiene gran importancia la música mexicana dentro de sus programas, pero consideró que esta “no puede estar en un nicho en el que siempre se le toque, pues es abaratarla. Por eso me gusta alternarla con los grandes compositores de todas las épocas”.
Para el concierto que ofrecerá el 23 de agosto, el pianista preparó un repertorio con el que conmemorará los 120 años de la muerte del compositor mexicano Felipe Villanueva, y el 70 aniversario luctuoso del francés Francis Poulenc. Además de interpretar piezas como Sonata breve, de Manuel de Elías, y la versión que realizó para piano solo de Tres tangos, de Astor Piazzola.
“Felipe Villanueva fue muy exaltado por Manuel M. Ponce, que lo consideró el primer gran músico nacionalista. Villanueva tiene un papel preponderante dentro de la música mexicana, y voy a tocar las piezas que fueron las preferidas del maestro Ponce, a las que consideró como las primeras obras con las que un compositor mexicano se acercaba a la voz popular: Seis danzas humorísticas.
“Por su parte, Ricardo Castro fue un compositor cuya técnica pianística puede equipararse a la de cualquier compositor muy completo de aquella época y, en el caso de Manuel de Elías, uno de los contemporáneos, voy a tocar un pieza que escribió a los 17 años.
“Esta obra de Elías es extraordinaria, escapa a todo lo que conocemos de su música. No es muy conocida y me fue obsequiada por el propio compositor. La voy a tocar para hacer notar la evolución de un compositor: de dónde parte para llegar a lo que está escribiendo actualmente.
También abordará otros autores como George Gershwin con Rapsodia en Blue, escrita originalmente en 1924 para dos pianos. “En esa época el compositor no se sentía muy seguro para instrumentar la pieza y se la encargó a su amigo Ferde Grofé.
Rapsodia en Blue es la obra que alcanzo más fama cuando Gershwin estaba vivo. Todo mundo se la pedía, por ello decidió hacer una versión para piano solo, que fuera posible tocar sin recurrir a una orquesta sinfónica, a diferencia de los tangos que interpretaré de Piazzolla, para los que yo hice la composición para piano solo: “Piazzolla y Gershwing están muy conectados, porque el músico argentino siempre se sintió muy afín con Gershwing, pues quería hacer algo parecido al tango y lo logró.”
Sobre el concierto que realizará junto al tenor René Velázquez, en el que interpretarán obras de Giuseppe Giordani, Christoph W. von Gluck, Wolfgang A. Mozart, Robert Schumann, Richard Strauss, entre otros compositores, expresó que la colaboración es un trabajo gratificante puesto que, como decía Chopin: el pianista debería cantar’. Es muy importante recabar enseñanzas de lo que un cantante puede hacer por nuestra música”, dijo.
“El problema de los pianistas en general, es que se preparan para tocar solos pero no para tocar en colaboración. Todos los instrumentistas dependen del pianista, porque la mayor parte de su repertorio es en dúo, en compañía de un piano, y sucede lo mismo con los cantantes. Cuando un pianista colabora es otro criterio, porque tenemos que medir el sonido, adecuarlo a la voz o al instrumento que se esté acompañando, y crearle el ambiente sonoro ideal para que pueda desenvolverse.”
Edison Quintana se presentará el 18 de agosto, en la Sala Carlos Chávez del CCU, a las 18:00 horas, donde alternará con el tenor René Velázquez, y el 23 de agosto, en el Auditorio Arturo Rosenblueth, a las 17:00 horas, en el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados de Instituto Politécnico Nacional (IPN), con el apoyo del Instituto Nacional de Bellas Artes y la Universidad Nacional Autónoma de México.



