- Con la participación especial de El Hijo del Santo
- Estarán presentes los escritores Armando González Torres, J. M. Servín, Daniel Téllez y Luis Chumacero
- El martes 14 de abril a las 19:00 horas en la Sala CCB del Centro Cultural del Bosque
El ciclo Santo El Enmascarado de Plata, realizado en colaboración con el El Hijo del Santo, ha reunido en tres sesiones a voces que desde la creación literaria hacen de la lucha libre una pasión de enigmas y desalientos. En la cuarta y última, se presentará El Hijo del Santo en una mesa donde se abordará de manera más extensa la figura de quien se ha constituido como un héroe: el del cómic, el de las batallas citadas en los almanaques, el del cine, el de los muñecos de plástico eternamente en reto, el de la máscara plateada.
Como parte de la clausura de este ciclo, El Hijo del Santo compartirá la mesa con los escritores Armando González Torres, J. M. Servín, Daniel Téllez y Luis Chumacero como moderador. La charla se efectuará el martes 14 de abril a las 19:00 horas en la Sala CCB del Centro Cultural del Bosque.
“Santo tuvo rostros mixtos. En el imaginario colectivo, Santo vive. Santo en realidad jamás murió. Su fuerza e inmortalidad residen en el uso de la tradicional máscara plateada, usanza que devela la intimidad de nuestra cultura sincrética y folklórica. En calidad de mito mexicano,Santo vive y no ha muerto como varios héroes lo hacen en la persona. Resulta entonces innecesario configurar otro héroe de su talla, puesto que está confeccionado por la cultura a la que pertenece”, consideró en entrevista Daniel Téllez.
Al escritor y ensayista Armando González Torres le interesa abordar este mito de manera particular durante esta charla, pues el de Santo es uno de los más arraigados, y debe tomarse en cuenta su influencia, según señaló, pues sin la valoración de los mitos “no se entienden muchos rasgos definitorios de la historia, de la vida pública y privada y de eso difuso que suele denominarse carácter nacional”.
Como parte de ese juego de reciprocidades, Daniel Téllez aseguró que Santo es un emblema moral de nuestra memoria, comportamientos y valores sociales y éticos, y cabalmente ha mutado en su hijo o su hijo en aquel.
El público mexicano ha canonizado a sus luchadores más famosos y Santo es uno de ellos. Historieta y cine fueron clave para su consagración. “Me pregunto qué hubiera ocurrido si Luis Buñuel, por ejemplo, hubiera filmado alguna película de luchadores; es indudable que le hizo falta dirigir una de luchadores. Y más aún, qué hubiera sido de Santo como uno más de los entrañables personajes de nuestra cultura desde el universo del cineasta español avecindado en México”, expresó Daniel Téllez.
Los alcances que tuvo Santo en nuestro país son legendarios y lo convirtieron, según J.M. Servín, en uno de los más grandes iconos de un México “más inocente”, donde se le vinculaba con un ideal de justicia “que en los hechos es asignatura pendiente, de ahí que la figura deSanto siga siendo tan popular; representa la fantasía colectiva de que existe un héroe que nos defenderá del infortunio de vivir en México”, refirió el escritor.
La lucha libre no solo es un deporte, sino una expresión profunda y arraigada de la cultura urbana popular, por ello Armando González Torres expuso que no es extraño que en la literatura contemporánea, sobre todo aquella que busca comunicar las llamadas alta cultura y cultura popular, exista una fascinación por este deporte en el que se mezclan la competencia y el rito, y en el que hay pasión, colorido y humor.
La figura de Santo ha sido retomada sobre todo desde la crónica periodística, la poesía y el cuento, así como por el lado biográfico, aunque brevemente. Sin embargo, “hace falta la gran novela sobre la lucha libre”, indicó Daniel Téllez. A través de este ejercicio literario, en el cual se ha abordado la imagen de Santo y su relación con la literatura, se han transferido rostros y temperamentos, pues este ciclo ha sido como una ceremonia luchística santa “frente a la página, frente al lector, pero sobre todo, ceremonia para la confabulación del mito que necesita ser ajada por todos al grito de Santo, Santo, Santo”, finalizó Téllez.



