Los alumnos de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello ofrecen las primeras prácticas escénicas del año

  • Son fundamentales para la formación tanto de ejecutantes como de docentes
  • Del 19 al 23 de enero en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque




“La materia de prácticas escénicas es muy importante en la formación de maestros, porque la experiencia en foro es esencial tanto para bailarines como para docentes; contiene el rigor artístico, técnico y académico que requieren nuestros alumnos”, afirmó en entrevista el maestro Fernando Aragón.

El también director de la Escuela Nacional de Danza Nellie y Gloria Campobello (ENDNGC) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) anunció la temporada 2015 de prácticas escénicas de los alumnos de esta institución académica, que se llevará a cabo del 19 al 23 de enero a las 17:30 y 19:30 horas en el Teatro de la Danza del Centro Cultural del Bosque.

La ENDNGC imparte la licenciatura en educación dancística con orientación en danza contemporánea, española y folklórica. “Las prácticas escénicas son fundamentales para los maestros, pues independientemente de que se trabaje con niños, adolescentes o personas con capacidades especiales, se debe saber estructurar una coreografía y dar forma, a través del movimiento, a una idea personal, y que responda a una visión estética”.

La programación de las prácticas escénicas integra obras de danza contemporánea de la autoría de Oscar Ruvalcaba, Leticia Alvarado y Francisco Carrera, entre otros. En danza española, se escenificarán coreografías de Silvia Martín, Mariana Landa y Gabriel Blanco, mientras que en danza folklórica se presentarán piezas apegadas a las tradiciones del país, con trabajos de María Yuritzki Alcalá, Norma Lazcano y Jessica Lezama.

Aragón explicó que los procesos de montaje de las obras ya han rebasado la idea de solo adaptarse a lo que el coreógrafo propone. “En aspectos de mayor creatividad, como la danza contemporánea y la española, los alumnos entran en un proceso en el que, con base en la improvisación, se elaboran secuencias de movimientos que se integran a la visión del coreógrafo, responsable de darle estructura y organización a cada montaje.

“En el caso del folklor, la intervención de los alumnos está dada por los trazos, frecuencias y elección de sones y bailes a trabajar. Aquí, los estudiantes entran en contacto con un material vasto y hacen una selección para presentarlo en foro. No es una intervención tan importante, porque es un material de repertorio que se busca conservar, de acuerdo con lo que la comunidad propone”, refirió.

Finalmente, resaltó la apertura de la escuela para recibir a jóvenes que cuentan con el bachillerato y que están interesados en formarse en danza. “El 19 de marzo se publicará la convocatoria y para nosotros sería muy bueno recibir a muchos jóvenes, como lo hicimos el año pasado”.