Georges Rousse modifica los espacios para ofrecer de ellos una imagen sublimada: María Cristina García Cepeda

  • La directora general del Instituto Nacional de Bellas Artes inauguró Faro & Faro, muestra del artista francés, el jueves 16 de octubre en el Laboratorio Arte Alameda
  • En el acto también estuvieron presentes Alain Bourdon, consejero de Cooperación Cultural de la Embajada de Francia en México; la directora del LAA, Tania Aedo; el director del Faro de Oriente, José Luis Galicia, y el artista expositor


Toda verdadera obra de arte crea inestabilidad. Es el caso del trabajo del artista francés Georges Rousse, quien expone en el Laboratorio Arte Alameda (LAA) del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) su muestra Faro & Faro, inaugurada la noche del jueves 16 de octubre.

Con esta exposición, inscrita en el ciclo Mano a mano, miradas fotográficas cruzadas Francia-México, el INBA “reitera su interés y su compromiso con las manifestaciones del arte contemporáneo, que cada vez más utiliza los nuevos desarrollos tecnológicos”, refirió la directora general de la institución, María Cristina García Cepeda, durante la ceremonia inaugural.

En el acto, donde también estuvieron presentes Alain Bourdon, consejero de Cooperación Cultural de la Embajada de Francia en México, en representación de su titular, Maryse Bossière; la directora del LAA, Tania Aedo; el director del Faro de Oriente, José Luis Galicia, y el artista expositor, María Cristina García Cepeda señaló que George Rousse cuenta con una larga trayectoria internacional en la transformación de espacios arquitectónicos, a través de la pintura y los recursos ópticos, o como él mismo lo asegura, su trabajo se relaciona con el espacio y el color en la arquitectura modificada.

La directora general del INBA recordó que la muestra individual de Rousse se presenta en México en el mismo año que las de otros artistas de generaciones anteriores quienes ahora forman parte de la cultura visual en el mundo, como Robert Doisneau en el Palacio de Bellas Artes y Bernard Plossu en el Museo de Arte Moderno, ambos pertenecientes al INBA.

En esta ocasión, señaló, fue el propio artista francés el que propuso la creación de un auténtico puente entre dos universos diferentes de la Ciudad de México: el LAA y el Faro de Oriente.

La titular del INBA comentó que el francés nacido en 1947 realizó el montaje de la exposición en ambos edificios, “de tal forma que el público que visite las dos instalaciones comprobará cómo, junto con el ensueño y la poesía que nuestra mente es capaz de generar, la fotografía puede dar cuenta de las sutilezas de lo real.

“Georges Rousse no modifica las fotografías de los lugares, sino los espacios mismos, para ofrecer de ellos una imagen sublimada”, concluyó la titular del INBA.

El artista explicó que “la arquitectura es tan indispensable para mi proceso creativo que, poco a poco, he llegado a inventar mis propios espacios para reproducir algunos lugares que me he encontrado durante mis viajes, sitios que me gustaría habitar, como si se tratase de un estudio itinerante”.

El viernes 17 de octubre a las 17:00 horas se inaugurará en el Faro de Oriente la otra instalación que complementa la muestra del creador francés, cuyas imágenes, según la opinión de críticos y espectadores, perturban nuestros hábitos visuales y convicciones.