El Palacio de Bellas Artes, uno de los recintos más importantes del orbe: Juan Urquiaga

  • El arquitecto impartió una conferencia el martes 14 de octubre, a propósito de los 80 años de la inauguración del Palacio de Bellas Artes
  • El Museo Nacional de Arquitectura del INBA posee alrededor de 5 mil planos originales del recinto de mármol



De haberse respetado el proyecto original, el Palacio de Bellas Artes se hubiera convertido en el monumento más relevante del Art Nouveau en todo el mundo, aseguró el arquitecto Juan Urquiaga.

Al impartir la noche del martes 14 de octubre una conferencia alusiva a los 80 años de la inauguración del máximo recinto cultural del país, el ex director de Arquitectura del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) dijo que, junto con la Casa de Ópera de París, este teatro es uno de los más importantes en el orbe.

El también especialista en restauración de obras virreinales y del siglo XX –incluida una al Palacio de Bellas Artes a fines de los años sesenta– señaló que el responsable directo de la edificación del palacio de mármol, el ingeniero Adamo Boari, estaba convencido de que la arquitectura debe estar unida a todas las artes.

Comentó que Boari escogió el Art Nouveau para el Palacio de Bellas Artes porque era la moda arquitectónica en todo el mundo a principios del siglo XX. Este movimiento surgió en Bélgica, y entre sus aportaciones se encontró la utilización de nuevos materiales para la construcción, como el cemento armado, el cual fue muy apreciado en Francia.

Señaló que el Art Nouveau, acreditado sobre todo entre 1893 y 1905,  se popularizó en América, principalmente en Chicago, al grado de que contribuyó a la creación de la Escuela de Arquitectura de la ciudad estadunidense.

Ese ambiente arquitectónico le correspondió vivir a Adamo Boari, quien afortunadamente dejó muchos escritos sobre su idea para la edificación del que posteriormente se conocería como Palacio de Bellas Artes, indicó el ganador del Premio Reina Sofía 1994 por la rehabilitación del Ex Convento de Santo Domingo de Guzmán en Oaxaca.

Urquiaga, quien tiene una larga trayectoria arquitectónica en México, dijo que de haberse concretado el proyecto original de Boari para el Palacio de Bellas Artes, este hubiera sido el monumento más relevante del Art Nouveau en todo el mundo, es decir, de un movimiento arquitectónico cosmopolita moderno.

Señaló que dicho proyecto, que originalmente sería el Teatro Nacional, hubiera contado con los mejores adelantos de su época, pues fue mandado a edificar para conmemorar el primer centenario del inicio de la Independencia de México, en 1910, por el entonces presidente Porfirio Díaz. Luego llegaría la contienda civil y se suspendería su construcción, la cual, cuando fue retomada, duró 30 años, entre 1904 y 1934.

El autor del libro La construcción del Palacio de Bellas Artes afirmó que el diseño original que se localiza en el telón de la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes no lo dibujó el Dr. Atl, como normalmente se piensa, sino el propio Adamo Boari. Se trata de una obra de arte espectacular e irrepetible, aseguró.

Recordó que durante la suspensión de su edificación, Adamo Boari, mientras vivía en Europa, hizo todo lo posible, hasta su muerte, para terminar el proyecto. A pesar de que el gobierno revolucionario había concretado que el propio Boari lo concluyera, lo cierto es que esto no prosperó por motivos que aún en la actualidad se desconocen, dijo el arquitecto.

Fue Federico Mariscal el encargado de concluir el edificio octogenario. Hizo algunos cambios, como reducir el teatro e implementar salas de exposición, y dejó entonces de ser el Teatro Nacional para transformarse en el Palacio de Bellas Artes que, a sus 80 años, es un testigo de la historia nacional.

Por otra parte, apuntó Urquiaga, muchos dibujos y planos diseñados originalmente por Adamo Boari se rescataron hace 30 años, cuando se cumplió el primer medio siglo de vida de este monumento enclavado en el corazón de la Ciudad de México.

Afortunadamente, explicó, la hija de Boari se preocupó por mantenerlos en perfecto estado, hasta donde lo permitían sus fuerzas, aunque estuvieron a punto de desaparecer para siempre de su casa en Estados Unidos.

Al final de la conferencia, Dolores Martínez, directora de Arquitectura del INBA, informó que el Museo Nacional de Arquitectura posee alrededor de 5 mil planos originales del recinto de mármol.