- Con la puesta en escena de Próspero sueña a Julieta (o viceversa) de José Sanchís Sinisterra
- Temporada del 24 de abril al 1 de junio en el Teatro El Galeón del Centro Cultural del Bosque
Un armario lleno de cajones que sirve
lo mismo para representar la cripta donde se encuentran Romeo y Julieta, como
la isla en la que está atrapado Próspero, es la escenografía donde se desarrolla
la obra Próspero sueña a Julieta (o viceversa) y en la que puede
escucharse como música de fondo el tema de Sueño
imposible.
En el marco de celebraciones por el
450 Aniversario del nacimiento de William Shakespeare, llega al teatro El
Galeón del Centro Cultural del Bosque, Próspero
sueña a Julieta (o viceversa), texto de José Sanchís Sinisterra, bajo
la dirección de Ignacio Flores de la
Lama y con las actuaciones de Ausencio Cruz y Daniela Zavala.
Todo el año Shakespeare está presente
en alguna de las obras, dijo Juan Meliá, coordinador nacional de Teatro del
Instituto Nacional de Bellas Artes, y en esta ocasión “Nacho Flores nos invita
a jugar dentro de dos obras emblemáticas, La
tempestad y Romeo y Julieta”.
Del 24 de abril al 1 de junio, jueves
y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos a las 18:00 horas,
se presentará esta obra de la dramaturgia de José Sanchis, quien le hace a
Shakespeare lo mismo que él hizo, es decir, reinterpretar
historias, dijo Ignacio Flores de la Lama, director de la obra.
Shakespeare continúa vigente, señaló
Flores de la Lama, y estos textos son tan grandes que cualquier persona puede
entenderlos, aunque no tenga antecedentes de las obras, es una reflexión sobre
el teatro desde el teatro.
La obra inicia con un monólogo de
Próspero, continúa con el de Julieta, para en el tercer acto interactuar ambos
personajes, en el que no se sabe si Próspero sueña a Julieta, Julieta a
Próspero o alguien más está soñando con ellos.
Daniela Zavala, quien interpreta a
Julieta, dijo que era un gozo representar a Julieta, y que este personaje
Sanchis lo escribió para su hija, “esta es una Julieta desparpajada”, que
reflexiona sobre lo que hubiera pasado si no se hubiera precipitado a seguir a Romeo
en el más allá.
Por su parte, Ausencio Cruz señaló que
era un placer trabajar en esta comedia tan fina, ya que aunque él está
catalogado como actor de comedia, su preparación es en el teatro universitario,
incluso comentó que de joven llegó a interpretarlo, aunque ahora está en la
edad y momento justo para hacerlo.
Ignacio Flores de la Lama indicó que a
José Sanchis le preocupaba la direccionalidad de los textos y los monólogos,
sin embargo, los personajes en realidad se están dirigiendo a su interlocutor
silencioso, en el caso de Próspero, sus reflexiones se dirigen a Miranda,
representada por un maniquí y Julieta platica con Romeo, quien se encuentra
dentro de su cripta.
Así, en ese espacio indeterminado, los
personajes tratan de encontrarle sentido a su existencia, Julieta, en el cuerpo
de una mujer adulta pero con mente de adolescente, citando frases de Romeo y Julieta, que ya no se acuerda
quién dijo y Próspero, al mismo tiempo delirante y lúcido, llorando y con
achaques, tratan de entablar un dialogo con el espectador para explicar los
motivos de su conducta.



