- El actor asegura que no es un acto solemne, y que transporta a otras realidades y maneras de ver la vida
- En el marco del programa del INBA “Leo… Luego existo”, leyó en Morelia textos de Carlos Fuentes
El actor Felipe Nájera felicitó al director de
Extensión Cultural del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA), Andrés
Torres, porque el programa “Leo… Luego existo” celebró mil lecturas en casi
todo el país.
“Es un programa exitoso que ha crecido en
cantidad y en calidad. Participar como actor me emociona mucho en lo
intelectual y en lo personal, además de que me sorprende mucho la respuesta de
los chavos y de la gente que acude a estas actividades. Siempre salgo con un
buen sabor de boca después de cada una de mis actuaciones, por la efervescencia
de la gente”, señaló en entrevista.
A través de Extensión Cultural, indicó, el
INBA realiza una de sus actividades culturales más valiosas, pues propicia el
fomento de la lectura entre las nuevas generaciones.
Recomendó a los jóvenes a leer constantemente,
porque los llevará a conocer otras realidades, otros mundos y distintas maneras
de ver la vida, y después de ahí empezarán a conocerse a sí mismos, uno de los
aspectos más importantes que puede propiciar la lectura.
Dijo que el reconocimiento de sí mismo es una
de las grandes herramientas que el individuo debería tener siempre. “Al
conseguir esta meta, alcanzas la armonía interior y, por ende, con la sociedad,
la realidad y la familia.”
Señaló que, sobre todo, los jóvenes, no deben
temerle a la lectura. “Esta actividad no es solemne, no necesitas leer
fluidamente ni saberte todas las palabras del diccionario. Uno puede detenerse
todas las veces necesarias para entender lo que cada párrafo te está diciendo.
Leer es como levar anclas y navegar hasta donde uno quiera”, explicó.
El actor indicó que la sabiduría humana no
solo se encuentra en los libros, sino también en cualquier tipo de impresos y
en el Internet, donde ya pueden descargarse gratuitamente infinidad de libros.
“Aunque está satanizado, el Internet tiene
muchas cosas buenas y malas, y es una de las palancas más importantes para
hacer que las lecturas lleguen más rápido a muchas regiones en las que no
existen bibliotecas o librerías, pero sí salas de cómputo. El hábito de la
lectura es infinito y te puede hacer reír, llorar, viajar o soñar”, agregó.
Recientemente, Nájera estuvo en Morelia,
Michoacán, donde hubo jornadas de lectura en torno a la obra de Carlos Fuentes,
pero en cada sitio le ocurren experiencias diferentes, como en Paracho, donde a
pesar de las manifestaciones sociales la gente tiene avidez por la lectura.
Recomendó que más instituciones culturales y
educativas públicas y privadas de todo el país se sumen al fomento de la
lectura, que podría redundar en fuentes maravillosas de empleo.
“Acercarse a la lectura y crear hábitos
culturales son consecuencias maravillosas de la vida. La necesidad de
convertirse en lectores en potencia está vigente”, concluyó.



