- Falleció este jueves, en Buenos Aires, a los 92 años
- En las obras de León Ferrari coexisten la denuncia implacable y la más gozosa belleza”: Andrea Giunta
- Tres de sus piezas se exhiben actualmente en el Museo de Arte Carillo Gil
Nacido en Buenos Aires en 1920, Ferrari se ganó el reconocimiento internacional por su trabajo provocativo sobre temas como la guerra, la religión, el poder y el sexo.
En 1946 comenzó su trabajo artístico, y en 1976, tras el ascenso de la dictadura militar argentina, se exilió en Brasil. En 1995 obtuvo la beca Guggenheim. En 2007 fue galardonado con el León de Oro de la 52° Bienal de Venecia. Según The New York Times, era al momento de su muerte uno de los cinco artistas plásticos más provocadores e importantes del mundo.
Tan provocador y polémico como reconocido por su talento en las artes plásticas, Ferrari fue el fundador del antirreligioso “Club de impíos, herejes, apóstatas, blasfemos, ateos, paganos, agnósticos e infieles” (CIHABAPAI).
Una de las obras más famosas de Ferrari es la titulada La civilización occidental y cristiana (1965), un trabajo escultórico que muestra a Cristo crucificado en la parte inferior de un bombardero estadounidense enviado a la guerra de Vietnam.
En abril de 1982 León Ferrari realizó su primera exhibición en México, en el Museo de Arte Carrillo Gil (MACG). Entonces presentó una retrospectiva de sus dibujos desde los años sesenta y la obra que en ese momento estaba realizando: sus planos y heliografías. En esa ocasión donó 43 obras al museo.
Tiempo después, en 2008, se presentó nuevamente en el MACG con la exposición León Ferrari. Obras 1976-2008,que reunió varios trabajos, entre ellos una nueva selección de obras gráficas, sumando 224 obras que también donó al acervo del museo. La propuesta era mostrar en México los desarrollos que siguieron desde esas emblemáticas heliografías hasta sus dibujos más recientes; como el que se originó a partir de los planos enloquecidos hasta las animaciones que realizó con Gabriel Rud de esas mismas plantas arquitectónicas, habitadas por hombrecitos y autos que se mueven en espacios domésticos y urbanos imposibles.
Las tres piezas que se exhiben actualmente en el MACG en la exposición 8 derivas por la ciudad liminal son parte del conjunto de heliografías y planos producidos en 1981 y 1982 y donados al museo, que ilustran la aglomeración, las utopías modernas, el orden y el caos en la ciudad. En estas piezas heliográficas impera la serialización y la repetición de un modelo urbano abstracto, justamente para abordar, a manera crítica, los sistemas de control representados en espacios y territorios regidos por el orden y la disciplina, conformados por autopistas y mapas urbanos como cartografías panópticas.
Actualmente la Colección del Museo de Arte Carrillo Gil cuenta con 267 obras del célebre artista.
“Sus collages y esculturas nos llevan de la sonrisa a la consternación, de la alegría a la furia. Una obra frente a la cual es imposible una contemplación tranquila, imperturbable, serena. Nos involucran el encanto de las formas y lo ineludible del sentido representado”, escribió Andrea Giunta, curadora de la exposición León Ferrari. Obras 1976-2000. Museo de Arte Carrillo Gil, Ciudad de México, 2008.



