Debaten en torno a la emocionalidad política y performance

  • En el marco de la exposición Melodrom. The making of a Rebellious Telenovela
  • Alfredo Velarde, Fran Illich, Tiosha Bojórquez, Katia Tiradop y Gin Müller participaron en el simposio Emocionalidad política y performance
  • Abierta al público en el Laboratorio Arte Alameda
 
 
De inteligente, provocadora y subversiva fue calificada la exposición Melodrom. The making of a Rebellious Telenovela, que desde ayer se presenta en el Laboratorio Arte Alameda del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA). 
 
Antes de la inauguración, se llevó a cabo el Simposio "Emocionalidad política y performance", con la participación de Alfredo Velarde, Fran Illich, Tiosha Bojórquez, Katia Tiradop y Gin Müller.
 
El doctor en filosofía Gin Müller, responsable de la muestra, dijo que esta es un ciclo de investigaciones, emprendido desde 2010, en torno a varios temas y referencias entre el melodrama, la rebelión y las telenovelas.
 
Melodrom. The making of a Rebellious Telenovela, agregó, es una documentación de tres obras. La primera se titula ¿Quién disparó a la princesa? y es una historia ficticia de Eduarda, quien está harta del show bussiness, luego de que su esposo, un corrupto productor de telenovelas, muriera durante una explosión acaecida en los estudios de grabación.
 
También se hace una referencia a la escritora de Elfriede Jelinek, ganadora del Premio Nobel de Literatura 2004, concretamente a su libro La muerte y la doncella”; y a la política manipuladora de las telenovelas, en el sentido de que es posible construir otros caminos en paralelo.
 
Melodrom es la segunda parte de la exposición y es un discurso sobre cómo hacer una investigación entre los medios afectivos “y las prótesis electrónicas”, con el fin de mostrar las diferentes ideologías. Es una parábola sobre el líder, explicó Müller, quien es profesor de teatro, cine y performance en Viena.
 
La tercera parte es la más activista de la muestra, señaló, ya que, explicó, las telenovelas están basadas en los melodramas originados en el siglo XVIII en Francia y que servían para moralizar y educar a la gente.
 
Actualmente, aseguró, “las telenovelas son una manipulación de la educación”, por eso grupos subversivos y revolucionarios, como los zapatistas chiapanecos, han utilizado a la poesía como arma estratégica para revertir sus efectos.
 
La artista mexicana Katia Tirado apuntó que la muestra es la recuperación de los contenidos subversivos del melodrama, en una época en que el capitalismo hace de todo una mercancía.
 
Nuestra idea, dijo, fue crear una telenovela rebelde, combatiendo “el capitalismo emocional”, y descubrir que la construcción de otros mundos es posible.
 
Luego de escribir guiones para telenovelas, Tiosha Bojórquez se entusiasmó con el proyecto del suizo Gin Müller desde 2010. Al principio la muestra se iba a llamar Pasión rebelde, que era un juego de espejos en el que existen héroes y villanos, pero nada de medias tintas.
 
Esta parte de la exposición es una deconstrucción, una especie de software trotskista que pretende crear una revolución permanente.
 
Recordó que el melodrama es una herramienta didáctica, que aún se sigue usando, como anteriormente se hizo hace dos siglos, para “idiotizar” a la agente, pero no debe olvidarse que el arte es el medio idóneo para reflejar la realidad.
 
El economista y sociólogo Alfredo Velarde calificó a la exposición de provocadora, inteligente y subversiva, ya que se trata de una arriesgada puesta escénica que cuestiona el stablishment.